En México y en el mundo, las afecciones cardiovasculares son la primera causa de muerte, seguidas de la diabetes, padecimientos estrechamente relacionados con rutinas ajetreadas, estrés constante y malos hábitos de vida. Ante este panorama, la Dra. Ma. Teresa Pratz Andrade, profesora-investigadora del Departamento de Enfermería y Obstetricia de la Universidad de Guanajuato (UG), hizo un llamado a replantear los hábitos cotidianos como una medida urgente para el cuidado integral de la salud.
“En estos tiempos de inmediatez y distracciones, es fácil caer en estrés e irritabilidad. Debemos cuidar el sueño; pocas personas duermen ocho horas continuas. Es fundamental hacer ejercicio, especialmente de resistencia. También comer bien, de tres a cinco comidas al día, y tomar agua”, subrayó la investigadora, al advertir que pequeños cambios sostenidos pueden marcar una diferencia decisiva en la prevención de enfermedades crónicas.
La Dra. Pratz señaló que es imperativo generar entornos y prácticas favorecedoras de la salud, tanto a nivel individual como comunitario. Enfermera egresada de la UG, cuenta con una maestría en Administración Estratégica por la Universidad Autónoma de Nuevo León, además de maestría y doctorado en Ciencias de Enfermería por la UG. Es especialista en el área cardiovascular por el Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez y actualmente concluye una estancia postdoctoral en el Instituto Nacional de Salud Pública.
Además de su labor académica, trabaja en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, donde durante trece años formó parte de la Unidad de Cuidados Intensivos Coronarios y, desde hace dos años, colabora en el programa Código Infarto, enfocado en la atención inmediata del infarto agudo de miocardio.
De acuerdo con los estudios que actualmente desarrolla, la investigadora alertó que niñas y niños desde los seis años ya presentan obesidad e hipertensión, situación que se agrava durante la adolescencia debido a la falta de actividad física y a una alimentación inadecuada. En el ámbito universitario, dijo, se registra una alta prevalencia de hipertensión arterial, particularmente en carreras de alta exigencia académica.
En la población adulta, la propensión a la diabetes también resulta alarmante, ya sea asociada a obesidad o hipertensión. “Durante los tamizajes en instituciones públicas y empresas observamos que muchas personas viven con condiciones crónicas, pero no tienen adherencia terapéutica, muchas veces por una base emocional o por alteraciones en la salud mental. Los padecimientos físicos suelen estar vinculados con la salud mental”, explicó.
Desde su experiencia clínica y académica, la Dra. Pratz enfatizó que todas las personas pueden necesitar atención psicológica en algún momento, no solo quienes enfrentan una enfermedad aguda. “Todos necesitamos platicar con un profesional que nos ayude a orientar y encaminar nuestras acciones”, señaló.
Advirtió también sobre el impacto del contexto social y del consumo excesivo de noticias negativas. “Consumimos demasiada información que nos carga de preocupación. Debemos preguntarnos si tenemos espacios de esparcimiento y tranquilidad; si yo estoy bien, quienes están a mi lado también lo estarán”, afirmó.
La especialista desmitificó la idea de que no es posible cambiar hábitos por falta de tiempo, especialmente en el caso de madres y padres de familia. “Si una persona tiene hipertensión no diagnosticada y mal controlada, en diez años podría dejar a una hija o un hijo sin mamá. No es alarmismo; es fisiología”, puntualizó.
En temporadas festivas, recomendó moderar el consumo de alimentos tradicionales. “Un tamal o un vaso de atole pueden disfrutarse, pero el riesgo está en el consumo diario y excesivo. Aprovechemos el tiempo en familia para realizar actividades físicas y recreativas”, invitó.
Para la Dra. Pratz, la enfermería es una disciplina clave e imprescindible en la promoción, prevención y cuidado de la salud, con 18 especialidades a nivel nacional y presencia en múltiples ámbitos, desde hospitales y laboratorios hasta investigación y deporte profesional.
Finalmente, adelantó que en abril se retomarán las Cardiodiabeti-Ferias, impulsadas por la UG, con el objetivo de concientizar a la población mediante quioscos de salud en plazas públicas, campañas de vacunación, valoraciones médicas y actividades lúdicas, en coordinación con distintas divisiones universitarias y autoridades.
“El cambio debe venir de adentro, trabajando de cerca con las familias y la comunidad. Si el docente tiene hábitos saludables, el estudiante también los adoptará y será un profesional más pleno”, concluyó.


