El amor también encuentra su camino detrás de los muros. En los Centros Estatales de Prevención y Reinserción Social (Cepreresos) de Guanajuato, cientos de personas privadas de la libertad han decidido dar un paso importante en sus vidas: formalizar su relación y apostar por un nuevo comienzo.
Entre enero y el corte del 10 de diciembre de 2025, han celebrado 319 uniones civiles dentro de los centros penitenciarios del estado, como parte de las acciones impulsadas por la Secretaría de Seguridad y Paz, a través de la Dirección General del Sistema Penitenciario, para garantizar el ejercicio de los derechos humanos sin discriminación y con pleno respeto a la dignidad de las personas.
Estas jornadas las realizan en coordinación con autoridades civiles y con el acompañamiento del personal penitenciario, lo que permite que este derecho se ejerza en condiciones de igualdad. Para quienes participan, no se trata solo de una firma, sino de un acto que fortalece la esperanza y la estabilidad emocional.
De acuerdo con Julio César Pérez Ramírez, director del Sistema Penitenciario, uno de los principales beneficios de estas uniones es el impacto positivo en la salud emocional de las personas internas. “Al lograr una situación legal más estable, experimentan mayor seguridad y pertenencia, lo que ayuda a reducir la ansiedad y el estrés”, señaló.
Tan solo en la última semana, 48 parejas se dieron el “sí”. En el Ceprereso de León, 29 hombres y una mujer formalizaron su unión, convencidos de que los nuevos comienzos son posibles, aun en contextos difíciles.
Los espacios habituales del encierro se transformaron por un momento: pasillos adornados con globos, flores y sonrisas marcaron el inicio de nuevas historias compartidas. Familias y seres queridos acompañaron las ceremonias, recordando que el apoyo familiar es clave en los procesos de reinserción social.
Más allá del acto civil, cada matrimonio representa un paso hacia la reconstrucción de vínculos, la responsabilidad compartida y la esperanza de un proyecto de vida distinto. Con estas acciones, la Secretaría de Seguridad y Paz reiteró su compromiso con una política penitenciaria humana, cercana y enfocada en la reinserción, con la mirada puesta en la reconstrucción del tejido social y en un Guanajuato en paz.
