Eran dos monjas residentes de San Diego de la Unión, mismas que iban en una camioneta tipo Windstar, cuando perdieron el control del vehículo y se fueron contra un paradero de camión y arrollaron ahí a seis mujeres que esperaban el transporte, de las cuales, tres de ellas fallecieron.
Esto ocurrió por la carretera San Miguel de Allende – Dolores Hidalgo a la altura de la comunidad de Galvanes.

Las religiosas pertenecen a una congregación del municipio de San Diego de la Unión e iban en dirección a San Miguel de Allende.