La mañana de este viernes, decenas de habitantes de San Miguel de Allende salieron a las calles para encabezar una marcha por la paz, preocupados por el incremento de la violencia en el municipio y en exigencia de atención urgente por parte de las autoridades.
La movilización surgió luego del ataque armado registrado el pasado 18 de agosto durante una fiesta patronal en el atrio del templo de Infonavit Malaquín, que dejó un saldo de tres personas muertas y 19 heridas, entre ellas un adolescente de 17 años.
Marcharon decenas de familias vestidas de luto desde la calle Cardo hasta la parroquia de San Miguel.
Lo que debía ser un encuentro de unión y alegría, se convirtió en un episodio de miedo y dolor, expresaron los manifestantes.
Durante la marcha expusieron un pliego petitorio, en el que señalan que la inseguridad no es un hecho aislado, sino una situación que desde hace tiempo afecta la vida diaria de las familias.
El documento incluye estas demandas:
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Garantizar una investigación transparente, imparcial y exhaustiva para esclarecer lo sucedido en la fiesta patronal.
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Seguridad en fiestas, calles y escuelas, con presencia policiaca suficiente y efectiva.
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Que las autoridades dejen de responsabilizar a las víctimas y asuman plenamente su deber de proteger a la ciudadanía.
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Transparencia y uso honesto de los recursos públicos, con inversión en policías, patrullas, capacitación y programas de prevención.
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Fortalecer programas de prevención del delito, en especial para jóvenes y comunidades vulnerables.
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Establecer sistemas de vigilancia ciudadana eficaces, que permitan reconstruir la confianza entre vecinos y autoridades.
“Desde hace tiempo la inseguridad ha crecido y nuestras familias viven con miedo en las calles, en las escuelas y hasta en los hogares. Las autoridades tienen la obligación de esclarecer los hechos no con excusas ni discursos, sino con acciones”, señala el documento firmado por ciudadanos.


