Aunque las personas con discapacidad tienen derecho a trabajar en igualdad de condiciones que las demás, son pocos los negocios, empresas o comercios que los emplean; en León, Maxi-Café se suma a la inclusión laboral de personas con discapacidad.
Este sábado 9 de marzo de 2024 fue inaugurada esta cafetería ubicada en la colonia Andrade del municipio de León, que ya tiene contratados como meseros a 15 jóvenes con autismo, discapacidad intelectual y síndrome de Down.
Hace tres años Ana Valeria Olascoaga Salinas fundó la escuela de educación especial Maximize, para que sus alumnos aprendan a trabajar y tengan sus propios ingresos para generar independencia y autonomía, ahora abrió una cafetería en la que los contrata.
En Maximize imparte clases de oratoria, habilidades laborales y finanzas que les ayuda a desenvolverse e interactuar con los clientes en la cafetería.
“Bienvenidos a este nuevo proyecto laboral para personas con discapacidad, estamos muy felices de hacer este tipo de espacios en donde ellos ya no se muestren como un grupo vulnerable sino como un grupo útil, incluso que la palabra inclusión deje de existir, porque no debería de existir porque debe ser algo normalizado”.
“Ojalá que Maxi-café crezca, pero que también muchas empresas, restaurantes, cafeterías, nos ayuden a ser modelo que todos los lugares, negocios incluyan a las personas con discapacidad al área laboral, todos pueden tener una labor”, expresó Ana Valeria en la inauguración.
Sergio de 29 años tiene Sindrome de Down pero se siente feliz de poder desempeñarse laboralmente en esta cafetería “soy una persona útil, autónoma y productiva, que le encanta aprender, trabajar y ganar su propio dinero”.
En materia de trabajo y empleo, el INEGI informa que sólo 4 de cada 10 personas con discapacidad mayores de 15 años son económicamente activas, mientras que, en la población sin discapacidad, son 7 de cada 10. Esto también impacta de manera diferenciada respecto al género, ya que sólo el 27.6% de las mujeres con discapacidad participa en una actividad económica, mientras las mujeres sin discapacidad participan en un 47.9%.
Según el Banco Mundial, la pobreza puede aumentar el riesgo de discapacidad por malnutrición, falta de acceso a la educación y atención de salud, condiciones inseguras de trabajo, entornos contaminados y falta de acceso a agua potable y saneamiento. A su vez, la discapacidad puede elevar el riesgo de pobreza por motivo de falta de oportunidades de empleo y educación, de salarios más bajos y costo de vida más alto por la discapacidad
En León hay otros establecimientos incluyentes, en 2020 el restaurante de la Puerta Roja ubicado en la colonia Andrade abrió sus puertas y se convirtió en foco de atención por contratar a jóvenes con Síndrome de Down.



