- La carretera federal 45 será rehabilitada con una mezcla que incorpora polvo de neumáticos reciclados; los trabajos abarcarán 88 kilómetros y se extenderán hasta diciembre
Más de 130 mil llantas que ya estaban fuera de uso terminarán formando parte del pavimento de la carretera federal 45, en el tramo que conecta a Irapuato con León, como parte de una rehabilitación que busca hacer más resistente una de las vías con mayor circulación vehicular de Guanajuato.
La obra ya se encuentra en marcha y contempla renovar la superficie de 44 kilómetros por cada cuerpo de circulación, es decir, 88 kilómetros en ambos sentidos, desde el kilómetro 120+300 hasta el 164, en el tramo comprendido entre El Copalillo y la desviación a Comanjilla.
Los trabajos se desarrollarán durante los próximos meses y la expectativa es que concluyan en diciembre de 2026.
De las llantas viejas al pavimento
La principal novedad de esta rehabilitación estará debajo de las llantas de los automovilistas.
Para fabricar la nueva carpeta de rodamiento se utilizarán alrededor de mil 300 toneladas de polvo de hule, obtenido a partir de neumáticos fuera de uso. El material será incorporado a una mezcla asfáltica tipo SMA que será colocada en una capa de tres centímetros.
La tecnología permite triturar los neumáticos desechados y convertirlos en un material que modifica las propiedades del asfalto.
La intención, es aprovechar un residuo que normalmente termina en vertederos o incluso abandonado alrededor de las carreteras y transformarlo mediante un esquema de economía circular.
De acuerdo con los responsables del proyecto, el polvo de neumático ayudará a que la carpeta tenga mayor resistencia al desgaste, a las deformaciones y a los cambios de temperatura, además de reducir la aparición de grietas y prolongar su vida útil.
Antes de colocar la nueva superficie será necesario realizar trabajos de microperfilado y reparar los puntos donde actualmente existen baches o daños.
Una obra que también traerá tráfico y molestias
Aunque la rehabilitación busca mejorar las condiciones de la carretera, durante los próximos meses los automovilistas tendrán que enfrentar reducciones de carriles, maquinaria y posibles retrasos.
Los trabajos estarán divididos en dos frentes: uno avanzará de Irapuato hacia León y otro en sentido contrario, con la intención de reducir el tiempo que permanecerá intervenida la carretera.
Se trata de un corredor con un flujo vehicular importante y que la logística fue diseñada para tratar de reducir las afectaciones.
Una de las estrategias será concentrar buena parte de las labores entre las 10:00 y las 17:00 horas, aunque también podrían realizarse trabajos nocturnos cuando las condiciones lo permitan.
Para abastecer ambos frentes se utilizarán dos plantas de producción: una localizada en Los Ramírez, en León, y otra en Malvas, en Irapuato.
Piden a conductores salir con tiempo
Dado que es una obra de gran magnitud, autoridades de la SICT reconocieron que inevitablemente generará molestias y pidió a quienes utilizan esta carretera tomar precauciones.
La recomendación para los conductores que viajen entre León e Irapuato durante los próximos meses es sencilla: salir con mayor anticipación, respetar los límites de velocidad y atender las indicaciones de los trabajadores y autoridades en las zonas intervenidas.
El proyecto no consiste simplemente en “enterrar llantas” bajo el pavimento. La intención, es aprovechar las propiedades del hule para conseguir una carpeta con mayor durabilidad.
Recurso millonario
La directora del Centro SICT Guanajuato, Irma Leticia González Sánchez, informó que la rehabilitación de la carretera federal 45 representa un recurso superior a 450 millones de pesos, aunque durante la presentación también se mencionó una estimación de 276 millones de pesos para los trabajos, por lo que existen cifras distintas sobre el monto de la intervención.
La funcionaria destacó además que parte de las llantas utilizadas serán neumáticos en desuso generados principalmente en Guanajuato, con lo que se busca incorporar materiales reciclados y favorecer la participación de empresas y trabajadores locales.
Una vez concluida, la carretera federal 45 no solo tendrá una nueva superficie de rodamiento: también habrá dado una segunda vida a más de 130 mil neumáticos que, en lugar de convertirse en un problema ambiental, quedarán integrados en el pavimento de uno de los principales corredores carreteros del estado.


