En los últimos días, el término “tormenta negra” ha vuelto a circular con fuerza en redes sociales y algunos medios de comunicación ante los pronósticos de lluvias intensas en distintas regiones de México. Sin embargo, es importante aclarar que “tormenta negra” no es una categoría meteorológica oficial utilizada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
El concepto se ha popularizado para describir escenarios de precipitaciones muy intensas, acompañadas en algunos casos por tormentas eléctricas, granizo y fuertes rachas de viento. Por ello, aunque el nombre puede generar alarma, la población debe basarse en los avisos oficiales y no únicamente en mapas o publicaciones difundidas en redes sociales.
¿Qué está ocurriendo actualmente?
El pronóstico oficial del SMN, organismo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), señala que este miércoles 26 de agosto se esperan lluvias puntuales intensas, de entre 75 y 150 milímetros, en zonas de Nayarit, Jalisco y Colima.
También se pronostican lluvias puntuales muy fuertes, de 50 a 75 milímetros, en regiones de Michoacán, Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, además de precipitaciones fuertes en otras entidades del país.
De acuerdo con el SMN, estas condiciones están relacionadas con diversos sistemas atmosféricos que favorecen la inestabilidad y el desarrollo de lluvias y tormentas. Las precipitaciones más intensas pueden estar acompañadas de descargas eléctricas y caída de granizo, además de generar encharcamientos, inundaciones y afectaciones en vialidades.
No existe una “categoría negra” en el pronóstico oficial
Uno de los principales puntos que debe considerar la población es que el término “tormenta negra” no corresponde a una clasificación oficial de intensidad meteorológica en México.
El SMN utiliza categorías como lluvia ligera, chubascos, lluvia fuerte, lluvia muy fuerte y lluvia intensa, acompañadas de rangos de precipitación medidos en milímetros.
Por ello, una publicación que advierta sobre una supuesta “Tormenta Negra” no debe interpretarse automáticamente como la llegada de un fenómeno meteorológico extraordinario o independiente.
Lo que sí puede existir es un episodio de lluvias particularmente intensas que incremente el riesgo de inundaciones, deslaves, caída de árboles, afectaciones viales y problemas relacionados con la actividad eléctrica.
¿Qué riesgos representan las lluvias intensas?
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) ha advertido que las precipitaciones fuertes pueden incrementar el riesgo de inundaciones, tormentas eléctricas, caída de granizo y deslizamientos de laderas.
Ante este escenario, las autoridades recomiendan evitar cruzar calles, ríos, arroyos o zonas inundadas, ya sea a pie o en vehículo, debido a que la fuerza y profundidad del agua pueden ser mayores de lo que aparentan.
También es recomendable mantenerse alejado de árboles, estructuras metálicas, anuncios espectaculares y otros objetos que puedan representar un riesgo durante las rachas de viento.
¿Y Guanajuato?
Para Guanajuato, el comportamiento de las lluvias debe revisarse directamente a través de los avisos actualizados del SMN, debido a que las condiciones pueden cambiar durante el día.
En un reporte emitido, el organismo federal contemplaba para Guanajuato lluvias fuertes de entre 25 y 50 milímetros, además de rachas de viento de entre 30 y 50 kilómetros por hora.
Esto significa que, aunque las publicaciones sobre la llamada “tormenta negra” pueden generar preocupación, no es correcto afirmar que todo México enfrentará las mismas condiciones ni que el fenómeno tendrá la misma intensidad en cada estado.
La recomendación: informarse por canales oficiales
Ante la circulación de información alarmista, la recomendación de las autoridades es consultar directamente los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil, particularmente cuando se anuncian lluvias intensas.
La CNPC ha insistido en que la población debe mantenerse atenta a las condiciones de su entorno y seguir las indicaciones de las autoridades locales.
En conclusión, la llamada “tormenta negra” no representa una nueva categoría meteorológica ni significa por sí misma que México esté ante un fenómeno excepcional. Lo que sí es real es la presencia de condiciones atmosféricas capaces de generar lluvias intensas en distintas regiones del país, por lo que el riesgo debe tomarse con seriedad.
La mejor medida es mantenerse informado mediante los reportes oficiales, evitar zonas susceptibles a inundaciones y actuar con precaución durante las tormentas.



