La posible falta de un nuevo acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá podría convertirse en uno de los mayores riesgos para la economía de Guanajuato y del país, advirtió el presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores del Estado de Guanajuato (AMDA), Arturo González Palomino.
El representante del sector automotriz aseguró que la industria mexicana está profundamente integrada con la economía estadounidense, por lo que cualquier interrupción en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tendría consecuencias inmediatas en la producción, las exportaciones y el empleo.
Un cinturón de seguridad cruza la frontera hasta ocho veces
Para explicar el nivel de dependencia entre ambos países, González Palomino utilizó un ejemplo cotidiano: un cinturón de seguridad.
Detalló que un cinturón de seguridad textil puede cruzar la frontera entre México y Estados Unidos de seis a ocho veces durante su proceso de fabricación, ya que diferentes componentes como el mecanismo, el plástico y el acero se producen en ambos países antes de convertirse en un producto terminado.
“Estamos súper conectados entre las dos economías”, afirmó.
Además, recordó que Guanajuato continúa siendo el segundo productor nacional de autopartes. Cerca del 46.9% de las autopartes que utiliza la industria provienen de Estados Unidos, con importaciones que superan los 17 mil 152 millones de dólares, mientras que gran parte de las exportaciones también tienen como destino el mercado estadounidense.
“Sería catastrófico”
El dirigente de la AMDA señaló que sería “catastrófico” que el T-MEC no estuviera definido para finales de este año, ya que la incertidumbre frenaría inversiones y pondría en riesgo la competitividad del sector automotriz mexicano.
Indicó que la revisión del tratado debe analizarse capítulo por capítulo, privilegiando los intereses del país, aunque reconoció que habrá temas en los que México tendrá que negociar.
Entre ellos mencionó el sector energético, donde considera que la falta de apertura a inversiones extranjeras podría convertirse en un punto de presión durante las negociaciones.
“Si México no lo abre, vamos a tener que pagar con otra cosa”, comentó.
Riesgo de perder hasta 400 mil empleos
González Palomino explicó que el peor escenario sería la desaparición total del T-MEC y la aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos, lo que reduciría significativamente la competitividad de las plantas instaladas en México.
Esto podría traducirse en cierres de turnos, disminución de producción e incluso el cierre de algunas fábricas.
Actualmente, la industria automotriz emplea alrededor de 1.5 millones de personas en todo el país. En un escenario extremo, estimó que entre el 20% y el 30% de esa plantilla podría perder su trabajo.
“Estamos hablando de aproximadamente 400 mil personas sin empleo”, advirtió.
Guanajuato, entre los estados más vulnerables
Por la importancia que tiene el sector automotriz en la economía estatal, Guanajuato sería uno de los estados más afectados si no se alcanza un acuerdo comercial.
Aunque el dirigente no precisó el número de empleos que podrían perderse en la entidad, reconoció que el impacto sería similar al estimado a nivel nacional, con una reducción de entre el 20% y el 30% de la plantilla laboral en un primer momento.
Confían en que prevalezca el diálogo
A pesar de las advertencias, González Palomino dijo confiar en que el tratado saldrá adelante, impulsado no solo por los gobiernos, sino también por las propias empresas automotrices que operan en ambos lados de la frontera.
Explicó que fabricantes como General Motors también tienen interés en mantener reglas claras, ya que un aumento en los costos de producción afectaría sus ventas en Estados Unidos.
Incluso planteó que, si no fuera posible renovar todo el tratado, al menos se firme un acuerdo bilateral específico para el sector automotriz, con el objetivo de proteger una de las industrias más importantes para la economía mexicana y, particularmente, para Guanajuato.

