La inseguridad y el cobro de piso están cambiando la forma de vivir y trabajar en Salamanca. Negocios que durante años dieron empleo han cerrado sus puertas, comerciantes han abandonado la ciudad y la actividad nocturna prácticamente desapareció, advirtió Francisco Javier González Mijes, secretario de la Federación de Cámaras de Comercio del Estado de Guanajuato (FECANACO).
El representante del sector empresarial aseguró que la extorsión se ha convertido en uno de los principales problemas para comerciantes, prestadores de servicios y empresarios turísticos, al grado de provocar pérdidas económicas, desempleo y un aumento del comercio informal.
“No podemos normalizar que casi cada fin de semana tengamos una masacre en nuestro municipio“, expresó durante una entrevista, al señalar que la violencia no solo afecta a las víctimas directas, sino también a la economía local y a la confianza de quienes desean invertir.
Más de 50 denuncias y al menos 15 tortillerías cerradas
Aunque reconoció que existe una “cifra negra” porque muchos empresarios no denuncian por miedo a represalias, González Mijes reveló que tan solo en el sector de la masa y la tortilla se tiene conocimiento de más de 50 denuncias por extorsión y al menos 15 negocios que han cerrado por no poder soportar el cobro de piso.
A ello se suman otros giros comerciales.
En el caso de las panaderías, la Cámara de Comercio tiene registro de dos cierres, mientras que en el sector de carnicerías reportan más de 10 establecimientos que dejaron de operar durante el primer semestre del año.
En conjunto, estos tres sectores acumulan alrededor de 20 cierres definitivos, aunque la cifra podría ser mayor debido a que no todos los negocios están afiliados a la Cámara.
Familias abandonan Salamanca por miedo
El dirigente empresarial afirmó que la violencia ha provocado incluso el desplazamiento de familias enteras.
“Hay personas que se han tenido que ir a otros municipios o a otros estados para empezar de nuevo”, comentó.
Explicó que muchos pequeños comercios simplemente no pueden hacer frente a las cantidades que les exigen los grupos delictivos.
“Imagínate una miscelánea que gana dos mil pesos a la semana y le piden diez mil, veinte mil o cincuenta mil pesos. Es imposible sostener un negocio así”, señaló.
“Se acabó la vida nocturna”
Uno de los cambios más visibles, dijo, es que muchos establecimientos han optado por cerrar mucho antes de lo habitual para reducir riesgos.
“Sobrevivimos, pero se acabó la vida nocturna. Los comercios están cerrando a las cinco o seis de la tarde. Esto nunca lo habíamos visto y ya llevamos aproximadamente dos años con esta situación”, lamentó.
Aseguró que la problemática afecta desde restaurantes y comercios hasta reuniones sociales, eventos familiares e incluso celebraciones religiosas.
Llaman a denunciar de forma anónima
González Mijes destacó que la nueva legislación en materia de extorsión permite realizar denuncias anónimas, por lo que invitó a los comerciantes a utilizar este mecanismo para que las autoridades puedan actuar.
“No podemos perseguir al delincuente ni evitar que siga cometiendo estos ilícitos si no hay denuncia”, afirmó.
Sin embargo, reconoció que todavía existe temor entre los empresarios debido a que algunos negocios han sido baleados, incendiados o sus propietarios han sufrido agresiones.
Inseguridad también golpea al turismo y la inversión
El secretario de FECANACO advirtió que la violencia no solo afecta a los comercios establecidos, sino que también está frenando la llegada de turistas e inversionistas a Salamanca.
Además, señaló que el cierre de negocios genera desempleo y empuja a muchas personas hacia el comercio informal, creando un círculo que debilita aún más la economía local.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la coordinación entre autoridades y sector empresarial para combatir un problema que, dijo, “se dejó crecer de manera desmesurada” y que hoy impacta la seguridad, el empleo y la calidad de vida de miles de familias salmantinas.

