Si tienes más de 35 años seguramente recuerdas que hubo una época en la que los Mundiales no solo se vivían con narradores, comentaristas y exfutbolistas. También había personajes cómicos que viajaban hasta la Copa del Mundo para hacer reír a millones de mexicanos.
Mucho antes de que los influencers dominaran las transmisiones deportivas, la televisión mexicana encontró una fórmula que se volvió tradición: mezclar fútbol, humor y personajes inolvidables.
El máximo exponente fue Andrés Bustamante, quien de la mano de José Ramón Fernández se convirtió en parte fundamental de las coberturas mundialistas.
Personajes como Ponchito, El Hooligan, Doctor Chunga y Frustrado Alcántara acompañaron a los aficionados durante varios Mundiales y lograron algo poco común: ser tan esperados como los propios partidos.
Para muchos mexicanos, escuchar a Ponchito haciendo de las suyas era tan parte del Mundial como ver jugar a la Selección Nacional.
Del otro lado apareció otro personaje que marcó época: El Compayito.
Con su peculiar sentido del humor, sus ocurrencias y sus bromas con los conductores de Televisa Deportes, se convirtió en una de las figuras más reconocidas de las transmisiones mundialistas desde Corea-Japón 2002 hasta Rusia 2018.
También hubo espacio para personajes como Brozo, interpretado por Víctor Trujillo, y para comediantes que participaron en programas especiales relacionados con las Copas del Mundo.
Hoy los tiempos han cambiado. Las redes sociales y los creadores de contenido ocupan buena parte del espacio que antes tenían estos personajes. Sin embargo, para toda una generación, los Mundiales siguen teniendo la voz de los comentaristas, el color de las transmisiones especiales y las ocurrencias de aquellos personajes que hicieron del fútbol una fiesta todavía más grande.
Con el Mundial 2026 a punto de comenzar, la nostalgia vuelve a aparecer.
Porque antes de los influencers, México ya tenía a sus propias estrellas mundialistas… y muchas de ellas ni siquiera jugaban fútbol.


