Mientras medicamentos como los antibióticos suelen requerir receta médica y enfrentar mayores controles en farmacias, cada vez es más común encontrar tratamientos inyectados para bajar de peso disponibles casi de manera inmediata y, en algunos casos, sin una revisión médica estricta.
Fármacos como Mounjaro, Ozempic, Wegovy, Trulicity, Saxenda y Rybelsus han ganado popularidad por su capacidad para ayudar a perder peso y controlar el apetito, impulsados además por recomendaciones en redes sociales y figuras públicas.
Sin embargo, especialistas y autoridades sanitarias han advertido que el uso sin supervisión médica puede representar riesgos graves para la salud.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, COFEPRIS, alertó que la automedicación con semaglutida y liraglutida puede provocar daños renales, taquicardia, mareos, estreñimiento, infecciones, dolor de cabeza e incluso posibles episodios de depresión e ideas suicidas.
Además de los efectos secundarios gastrointestinales más frecuentes, como náuseas, vómito, diarrea y fatiga, investigaciones recientes también han detectado reportes de alteraciones hormonales y síntomas no descritos inicialmente en algunos pacientes.
Otro riesgo creciente es la venta de medicamentos falsificados o importados ilegalmente. Autoridades sanitarias mexicanas han detectado lotes irregulares de Ozempic vendidos en redes sociales y canales no autorizados, los cuales podrían contener sustancias diferentes, bacterias o incluso insulina no declarada.
Incluso la propia COFEPRIS ha emitido alertas sobre productos con tirzepatida vendidos por internet sin registro sanitario, algunos contaminados y comercializados como “milagrosos” para adelgazar.
¿Cuánto cuestan estos medicamentos?
Los precios en México varían dependiendo de la dosis y la farmacia, pero el costo mensual puede superar fácilmente varios miles de pesos.
* Ozempic: entre 3 mil 400 y 5 mil 200 pesos por pluma.
* Wegovy: de 3 mil 200 hasta 7 mil 800 pesos según la dosis.
* Mounjaro: entre 4 mil y 9 mil pesos.
* Saxenda: de 2 mil a 4 mil pesos.
* Rybelsus: entre 2 mil 100 y 5 mil 900 pesos por caja.
Aunque algunos de estos medicamentos sí requieren receta médica de acuerdo con su regulación, usuarios y testimonios en internet señalan que pueden conseguirse en distintas farmacias sin mayores restricciones, algo que contrasta con el control más estricto que actualmente existe para la venta de antibióticos.
Especialistas recomiendan que cualquier tratamiento para obesidad o diabetes sea supervisado por endocrinólogos o médicos certificados, ya que cada paciente requiere estudios, seguimiento y monitoreo constante para evitar complicaciones.

