Las altas temperaturas no solo provocan sed y cansancio; también pueden convertirse en un riesgo para la salud cuando los alimentos no se conservan o manipulan correctamente.
Ante el incremento del calor, la Secretaría de Salud de Guanajuato hizo un llamado a la población para reforzar las medidas de higiene durante la preparación, manejo y consumo de alimentos, con el objetivo de prevenir enfermedades gastrointestinales provocadas por bacterias, virus y parásitos.
Entre los principales microorganismos que pueden ocasionar estas infecciones se encuentran la salmonela, Escherichia coli y las amibas, los cuales pueden estar presentes en alimentos o agua contaminada. Las altas temperaturas favorecen además que los alimentos se descompongan con mayor rapidez.
¿Cómo saber si algo no está bien?
Las enfermedades gastrointestinales pueden manifestarse con fiebre, dolor estomacal o abdominal, náuseas, diarrea, estreñimiento y fatiga.
Ante estos síntomas, las autoridades sanitarias recomiendan acudir oportunamente a una unidad médica, ya que una de las principales complicaciones puede ser la deshidratación. También se pide evitar la automedicación.
Estas medidas pueden ayudarte a prevenirlas
Salud Guanajuato recomienda:
- Lavarse correctamente las manos antes de preparar o consumir alimentos y después de ir al baño.
- Mantener limpias las superficies, utensilios y recipientes utilizados para cocinar.
- Lavar y desinfectar frutas y verduras antes de consumirlas.
- Cocinar completamente carnes, pescados y mariscos.
- Mantener los alimentos refrigerados para evitar que se descompongan.
- No consumir productos que hayan superado su fecha de caducidad.
- Beber agua hervida, clorada o embotellada.
- Evitar alimentos preparados en puestos ambulantes o lugares que presenten condiciones insalubres.
- Mantener los botes de basura tapados y alejados de los alimentos para evitar insectos y contaminación.
- Beber suficiente agua durante el día para mantener una adecuada hidratación.
La Secretaría de Salud de Guanajuato recordó que estas medidas deben mantenerse durante todo el año, pero cobran especial importancia en temporadas de altas temperaturas, cuando aumenta el riesgo de que los alimentos se contaminen o descompongan.
La recomendación es sencilla: manos limpias, alimentos bien cocidos y refrigerados, agua segura y, ante cualquier síntoma, atención médica oportuna.


