La historia de Karen Liliana no terminó con su partida. A sus 23 años, y siendo madre de dos pequeños, dejó un legado de amor y esperanza que ahora podría transformar la vida de personas que esperan una segunda oportunidad.
Karen, originaria de San Francisco del Rincón y residente de la comunidad de San Juan de la Vega, en Celaya, perdió la vida a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico derivado de un accidente automovilístico.
En medio del dolor por su fallecimiento, su familia tomó una decisión llena de generosidad: autorizar la donación de sus órganos para ayudar a pacientes que permanecen en espera de un trasplante.
Gracias a este acto de amor, personal del Centro Estatal de Trasplantes realizó una procuración multiorgánica en el Hospital de la Gente de Celaya. Antes del procedimiento, trabajadores de la institución rindieron un emotivo homenaje a Karen, reconociendo el profundo significado de la decisión tomada por sus seres queridos.
Como resultado de la donación, fueron procurados dos riñones y una córnea. Uno de los riñones fue trasladado al Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío, mientras que el segundo riñón y la córnea fueron enviados al Hospital General de León, donde podrán ser trasplantados a pacientes que necesitan una nueva oportunidad para mejorar su calidad de vida.
Las autoridades de salud reconocieron la sensibilidad y fortaleza de la familia donadora, destacando que su decisión contribuye a fortalecer la cultura de la donación de órganos y tejidos en Guanajuato.
También hicieron un llamado a la población para hablar en familia sobre la voluntad de ser donador, pues comunicar esta decisión puede ser fundamental para que, llegado el momento, más personas puedan recibir una segunda oportunidad.

