- La medida no significa que la especie haya perdido su protección, pero abre la puerta a que el gobierno estadounidense evalúe retirarla o reducirla; actualmente existen al menos 319 lobos mexicanos en libertad.
El presidente Donald Trump ordenó revisar si esta especie, junto con el lobo gris, todavía cumple con los criterios para mantenerse bajo la protección de la Ley de Especies en Peligro de Extinción (Endangered Species Act, ESA).
La instrucción forma parte de una orden ejecutiva firmada el 4 de septiembre de 2026, mediante la cual Trump pidió al secretario del Interior determinar, dentro de un plazo de 90 días, si ambas especies han alcanzado los criterios de recuperación necesarios para ser retiradas de la lista de especies protegidas o pasar a una categoría con menor nivel de protección.
¿Qué puede pasar con el lobo mexicano?
Por ahora, el lobo mexicano no ha sido retirado de la protección federal. Lo que inició es un proceso de evaluación que podría llevar posteriormente a una propuesta de reclasificación o eliminación de la especie de la lista de la ESA.
El propio Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (USFWS) identifica al lobo mexicano como Canis lupus baileyi, una subespecie de lobo que históricamente habitó zonas del suroeste de Estados Unidos y México.
La historia de conservación de este animal ha sido complicada. De acuerdo con el USFWS, el lobo mexicano estuvo casi eliminado de la vida silvestre para la década de 1970, principalmente por los conflictos con la ganadería. En 1976 fue incluido como especie en peligro de extinción y posteriormente comenzó un programa binacional de reproducción en cautiverio para evitar su desaparición.
La población ha aumentado, pero sigue siendo pequeña
Los datos oficiales muestran que los esfuerzos de recuperación han permitido que la población crezca de manera importante.
El conteo más reciente del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos registró 319 lobos mexicanos en libertad al cierre de 2025, frente a 286 contabilizados en 2024.
Esto representa un crecimiento considerable respecto a décadas anteriores. En 1998, cuando comenzó el registro de la población reintroducida, solamente se contabilizaban cuatro ejemplares en libertad.
Además, el USFWS reportó que entre 2023 y 2024 la población aumentó 11%, alcanzando entonces un mínimo de 286 animales y acumulando nueve años consecutivos de crecimiento.
Una recuperación que todavía depende de conservación
Aunque las cifras muestran avances, el lobo mexicano continúa siendo una de las especies que requieren mayores esfuerzos de conservación.
El programa estadounidense ha recurrido incluso a técnicas como el intercambio de cachorros entre instalaciones de reproducción y manadas silvestres, con el objetivo de fortalecer la diversidad genética y aumentar las posibilidades de supervivencia de la población.
Entre 2016 y 2025, 143 cachorros criados en cautiverio fueron colocados en manadas silvestres mediante el programa de adopción de cachorros, de acuerdo con las estadísticas del USFWS.
Por ello, la orden de Trump representa un nuevo capítulo en la historia de recuperación de esta especie. El resultado de la evaluación determinará si el gobierno estadounidense considera que el lobo mexicano ha alcanzado un nivel de recuperación suficiente para modificar su actual estatus de protección.
Por ahora, la especie sigue protegida. Lo que está en marcha es una revisión que podría definir el futuro de una de las especies emblemáticas de la región fronteriza entre México y Estados Unidos.


