En medio del dolor por la pérdida de un ser querido, dos familias de Guanajuato tomaron una decisión que hoy representa vida, esperanza y una segunda oportunidad para otras personas.
La Secretaría de Salud de Guanajuato informó sobre dos donaciones simultáneas de órganos realizadas en los Hospitales Generales de la Gente de la capital del estado y de Celaya, un acto que volvió a poner en alto la solidaridad de las y los guanajuatenses.
Uno de los donadores fue Alejandro, un trailero conocido por su espíritu de servicio, su gusto por el ejercicio y su disposición constante para ayudar a quienes lo rodeaban. En vida dejó claro su deseo de convertirse en donador de órganos, voluntad que su familia decidió respetar tras su fallecimiento luego de un accidente en motocicleta.
Gracias a esa decisión, Alejandro donó tejido músculo-esquelético y sus córneas, brindando la posibilidad de mejorar la calidad de vida de otras personas.
La segunda historia ocurrió en la capital del estado. Un hombre de 44 años, quien sufrió una enfermedad vascular cerebral, también se convirtió en donador. Sus riñones serán trasplantados a dos pacientes en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Bajío y en el Hospital de la Gente de León.
El secretario de Salud estatal, Gabriel Cortés Alcalá, reconoció el gesto de ambas familias y destacó el valor que implica tomar esta decisión en uno de los momentos más difíciles.
“Donar es una forma de seguir viviendo en otros”, compartió la dependencia estatal al recordar que detrás de cada trasplante hay una historia de amor, empatía y esperanza.
Durante este 2026, un total de 66 personas se han convertido en donadoras de órganos en hospitales de la Secretaría de Salud de Guanajuato. Gracias a ello, se han realizado 197 trasplantes de órganos y tejidos.
Actualmente, 2 mil 106 personas permanecen en lista de espera en el estado: 2 mil 73 necesitan un riñón y 32 esperan una córnea.
Las autoridades reiteraron el llamado a hablar del tema en familia y expresar la voluntad de ser donador, ya que una decisión así puede cambiar por completo la vida de alguien más.
Porque incluso después de una despedida, la vida puede continuar.


