“¡Jesús Francisco, presente!” Con esta frase, compañeros, familiares y autoridades dieron el último pase de lista al oficial de la Policía Estatal de Caminos (PEC) que perdió la vida durante un enfrentamiento en Pénjamo.
La ceremonia luctuosa estuvo marcada por el dolor, pero también por el reconocimiento a los cinco años de servicio que Jesús Francisco dedicó a las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE), donde dejó una huella entre sus compañeros y en su familia.
Durante el homenaje, el secretario de Seguridad y Paz, Juan Mauro González Martínez, destacó que el oficial murió mientras cumplía con su deber y reconoció la vocación con la que portó el uniforme.
“Duele porque quienes conocemos esta profesión sabemos lo que significa salir de casa portando un uniforme, los riesgos y las decisiones que deben tomarse en unos segundos”, expresó.
Frente a la fotografía del policía se realizó una guardia de honor encabezada por el secretario, acompañado por el subsecretario de Seguridad, Hugo César Romero; el comisario de las FSPE, José Juan López, y el comisario Miguel Ángel Martínez Guerra.
La banda de guerra de la Comisaría General de las FSPE también rindió homenaje al oficial con el toque de silencio, mientras sus compañeros guardaban respeto en memoria de quien formó parte de la corporación durante cinco años.
González Martínez señaló que Jesús Francisco deja un legado para sus hijos, su pareja, su familia y, especialmente, para los policías con quienes compartió el servicio.
El funcionario pidió a sus compañeros mantener el trabajo en carreteras, municipios y comunidades de Guanajuato como una forma de honrar su memoria.
“Uno de los mejores legados para Jesús Francisco es y será continuar con la tarea que él realizaba”, afirmó.
El secretario también aseguró que el acompañamiento a la familia y el compromiso de la institución continuarán después del homenaje. Además, señaló que se debe avanzar en el esclarecimiento de la agresión y llevar ante la justicia a quienes participaron en ella.
Entre aplausos, lágrimas y un último pase de lista, Jesús Francisco recibió así el homenaje de la corporación a la que sirvió, en una despedida que dejó claro que, para sus compañeros, ningún policía que entrega su vida por el servicio debe irse en silencio.



