“Trabajar mucho, aléjate de los vicios”, responde con sencillez Juana González, mejor conocida como “Juanita”, cuando le preguntan cuál es el secreto para llegar a los 107 años. Detrás de esa breve frase hay una vida marcada por el trabajo, la familia y una historia de esfuerzo que hoy continúa rodeada de hijos, nietos y seres queridos.
Nacida en 1919 en el Valle de Guadalupe, Jalisco, Juanita es una de las personas centenarias más longevas registradas en la convocatoria “Historias Centenarias, Recetas para vivir”, impulsada por el Sistema DIF Estatal de Guanajuato.
Su receta de vida no incluye fórmulas complicadas. Durante buena parte de su existencia, en su mesa estuvieron presentes alimentos como leche, quelites, frijoles, maíz y miel, sabores tradicionales que acompañaron una vida de trabajo y dedicación.
Pero llegar a los 107 años también significa mirar hacia atrás y recordar todo lo que tuvo que hacer para sacar adelante a su familia.
Juanita tuvo diez hijos: seis mujeres y cuatro hombres, y trabajó durante años para que todos tuvieran la oportunidad de estudiar. Hacía tortillas y realizaba labores del hogar en otras casas para obtener ingresos, mientras sus hijas también colaboraban con las tareas domésticas antes de acudir a la escuela.
A pesar de las dificultades de su época, el esfuerzo dio frutos. Sus hijos lograron convertirse en profesionistas y hoy entre sus descendientes hay personas dedicadas a la medicina, la docencia, la ingeniería y la arquitectura.
Para Juanita, cada sacrificio valió la pena.
Una familia que ahora la cuida
Después de dedicar gran parte de su vida a cuidar y sacar adelante a sus hijos, hoy son ellos quienes se organizan para acompañarla.
Sus hijas e hijos se turnan para procurar que nunca esté sola y, además, cuenta con una persona que permanece pendiente de ella durante buena parte del día.
A sus 107 años, Juanita todavía disfruta de actividades cotidianas como cocinar, coser, recibir visitas y contar sus historias. Su vida se ha convertido en una memoria viva de otra época y en un testimonio de cómo han cambiado Guanajuato y México durante más de un siglo.
Su historia forma parte de las 151 registradas en “Historias Centenarias”, una iniciativa que permitió identificar y reconocer a personas mayores de 100 años en Guanajuato.
Del total de registros, 71 por ciento corresponde a mujeres y 29 por ciento a hombres, con una mayor presencia de personas centenarias en municipios como León, Irapuato y Guanajuato capital.
Más allá de las cifras, estas historias permiten conocer los recuerdos, aprendizajes y experiencias de quienes han visto pasar generaciones enteras.
En el caso de Juanita, su mensaje parece sencillo: trabajar, alejarse de los vicios, alimentarse con lo que ofrece la tierra y, sobre todo, mantenerse cerca de la familia.
A los 107 años, su mayor legado quizá no esté solamente en haber vivido más de un siglo, sino en haber dedicado buena parte de esos años a construir una familia que hoy permanece a su lado.



