A días de la renuncia de la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, el Partido Acción Nacional (PAN) respondió con un mensaje contundente: el partido está más firme que nunca y no hay fractura interna.
Con el comité municipal abarrotado, militantes y funcionarios cerraron filas y dejaron clara su postura:
“León es y seguirá siendo de Acción Nacional”.
El dirigente municipal, Antonio Guerrero Horta, fue directo al afirmar que el PAN no depende de una sola figura.
“Aquí no hay fractura, hay decisiones individuales. Acción Nacional es más grande que cualquier persona”, sostuvo.
Además, lanzó un mensaje de fondo rumbo al futuro político del municipio:
“Este no es tiempo de divisiones, es tiempo de unidad, de trabajo y de construcción colectiva rumbo al 2027”.
Respaldado en los principios del fundador Manuel Gómez Morín, reiteró que la fuerza del partido está en su militancia y en su compromiso con la ciudadanía:
“Nuestra fortaleza no está en los cargos, está en la convicción de servir”.
Desde el Ayuntamiento, el regidor Ramón Hernández Hernández también fijó postura con un mensaje firme dirigido a los trabajadores del Gobierno de León:
“Nadie debe sentirse perseguido. Vamos a defender los derechos de todos los trabajadores”.
Y dejó claro que el gobierno municipal seguirá operando:
“Vamos a sacar a León adelante y dar los resultados que la ciudadanía espera”.
En el mismo tono, el síndico Román Cifuentes Negrete elevó el discurso:
“Que pongan a prueba a este PAN: damos nuestra mejor versión ante la injusticia, la mentira y el chantaje”.
Además, remató con una declaración de lealtad política:
“Aquí estamos firmes, leales a León, a Guanajuato y a nuestras instituciones”, al reiterar el respaldo a la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo.
Con mensajes directos, sin matices, el PAN en León dejó claro que no hay crisis, hay reagrupamiento. Y su apuesta es clara:
más unidad, más trabajo y la intención de mantenerse como la fuerza política dominante en el municipio.


