- Una falla mecánica, ambulancias ocupadas y unidades asignadas a evento oficial formaron parte del escenario que derivó en una atención tardía para un joven de 21 años que murió tras un accidente de motocicleta.
La muerte de Mario Alberto, un motociclista de 21 años que permaneció lesionado durante cerca de dos horas sobre el camellón del bulevar José María Morelos ha generado cuestionamientos entre la ciudadanía sobre la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia en León.
Una ficha informativa elaborada por autoridades municipales revela que, al momento de recibir el reporte del accidente, ninguna ambulancia disponible en la coordinación entre Protección Civil, Bomberos y Cruz Roja podía ser enviada de inmediato al lugar.
El percance ocurrió la mañana del pasado 8 de junio. A las 7:40 horas ingresó al sistema de emergencias el reporte de un hombre que había sufrido una caída de motocicleta sobre el bulevar Morelos, a la altura de avenida Olímpica. De acuerdo con la información oficial, todas las ambulancias disponibles ya se encontraban atendiendo otros servicios.
A las 7:59 horas elementos de Policía Vial llegaron al sitio, confirmaron que había una persona lesionada y solicitaron con urgencia apoyo médico. Sin embargo, una nueva revisión realizada a las 8:13 de la mañana determinó que las unidades seguían ocupadas en otros incidentes y no existía alguna disponible para ser enviada.
La situación se complicó aún más cuando una de las ambulancias de Protección Civil, identificada como ALFA 04, terminó el servicio que atendía, pero reportó una descompostura mecánica que la dejó fuera de operación.
El documento también señala que algunas unidades de Protección Civil y Bomberos participaban en la ceremonia de Honores a la Bandera, mientras otras permanecían en espera de liberar camillas ocupadas en hospitales.
Entre ellas se encontraba la ambulancia ALFA 07 de Protección Civil, asignada a la cobertura prehospitalaria del evento oficial. Según la ficha, durante la ceremonia se brindó atención a tres menores por situaciones menores, sin que se registraran emergencias graves.
No fue sino hasta las 9:17 horas cuando la unidad ALFA 04 logró volver a operar y recibió la instrucción de acudir al accidente. La ambulancia salió desde la colonia San Miguel y llegó al lugar a las 9:30 de la mañana. Seis minutos después, los paramédicos confirmaron que el joven ya no presentaba signos vitales.
La tragedia causó indignación entre ciudadanos y automovilistas que fueron testigos de la larga espera. Algunos señalaron que el motociclista aún se encontraba con vida durante buena parte del tiempo que permaneció tendido sobre el camellón, manifestando dolor y realizando movimientos mientras aguardaba ayuda médica.
En su informe, el Gobierno Municipal destacó que las ambulancias de Protección Civil, Bomberos y Cruz Roja operan bajo un esquema coordinado desde el C4, donde las unidades se asignan con base en cercanía, disponibilidad y prioridad de la emergencia. Asimismo, aseguró que las instituciones mantienen procesos de evaluación para mejorar los tiempos de respuesta y fortalecer la cobertura de atención a la ciudadanía.
Sin embargo, el caso ha reabierto el debate sobre si la ciudad cuenta con suficientes recursos de emergencia para atender de manera oportuna a una población que supera los dos millones de habitantes y donde diariamente se registran accidentes de tránsito, incendios, emergencias médicas y otros incidentes que demandan una respuesta inmediata.
Integrantes del Ayuntamiento de León solicitaron apoyo integral para la familia del motociclista que perdió la vida la mañana del lunes en el Libramiento José María Morelos y exigieron una revisión exhaustiva de los protocolos de atención de emergencias, luego de que testigos señalaran que una ambulancia tardó cerca de dos horas en llegar al lugar del accidente.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 7:40 de la mañana, cuando un joven motociclista derrapó sobre el Libramiento Morelos, cerca del cruce con el bulevar Olímpica. De acuerdo con testigos, elementos de Policía Vial arribaron rápidamente para resguardar la zona y solicitar apoyo médico de inmediato.
Sin embargo, personas que permanecieron en el lugar aseguraron que el joven permaneció consciente durante aproximadamente dos horas, manifestando un fuerte dolor mientras esperaba la llegada de una ambulancia. Según los testimonios, la unidad médica arribó alrededor de las 9:30 de la mañana y, al revisar al lesionado, los paramédicos confirmaron que ya no contaba con signos vitales.


