Con 33 años y una voz que ha conquistado escenarios en casi todo el país, Carlo Stefano —músico, intérprete versátil y compositor guanajuatense— se ha convertido en un defensor de la música que inspira, que conecta y que deja huella. Desde su proyecto “Rescatando la Música con Sentido”, busca transmitir a las nuevas generaciones el valor de esas composiciones que hablan de amor, reflexión y principios, y que muchas veces quedan desplazadas por tendencias efímeras.
Una vida entera dedicada a la música
Carlo creció entre instrumentos. Su madre, cantante, fue quien lo introdujo a ese mundo cuando apenas tenía cinco años. Aquellos días en iglesias cristianas, donde debía mantenerse quieto y en silencio, se convirtieron en el inicio de su formación musical.
“Mi mamá no sabía cómo tenerme tranquilo, así que me sentaba con los instrumentos. Empecé a aprender piano, bajo, violín, guitarra y percusión. Así empezó todo”, recuerda.
Entre los 9 y 10 años surgió su interés por presentarse en público, ya fuera en la escuela o en pequeños restaurantes.
La adolescencia la dedicó a profesionalizar su talento: lectura de pentagrama, solfeo, composición y literatura musical. “Hasta la fecha sigo estudiando. Cantar dos, tres u ocho horas no es fácil; he llegado a cantar hasta 12 horas y media, y el cuerpo también debe estar preparado”.
Un proyecto con propósito: recuperar la música que nos formó
Carlo Stefano impulsa actualmente el proyecto “Rescatando la Música con Sentido”, con el que quiere preservar las canciones que han acompañado a varias generaciones de mexicanos. Boleros, baladas románticas y temas de los 50, 60, 80 y 90 forman parte de su repertorio, pero presentados con arreglos contemporáneos dirigidos a un público joven.
Recientemente se presentó como solista en un concierto especial de boleros en el Teatro de Santa Ana, Sala Quetzal, donde interpretó “los temas de oro” que han marcado la memoria colectiva.
“La música que cantábamos de niños o que escuchábamos con los abuelos tiene un valor enorme. No quiero que se pierda. Quiero que los jóvenes la conozcan, la disfruten y la sientan”, expresó.
Presencia nacional y una misión desde San Miguel de Allende
En solo tres años y medio, Carlo ha recorrido casi toda la República Mexicana, visitando escenarios, radiodifusoras y eventos en distintos estados. Solo Monterrey queda pendiente en su ruta, ciudad donde espera presentarse pronto con un proyecto especial.
Actualmente vive de forma permanente en San Miguel de Allende, lugar que busca representar dignamente con su música. Incluso acaba de registrar ante Indautor su tema “Corazón de México”, con el que aspira a posicionarse como artista insignia de su ciudad.
Un público diverso que se conecta con lo que canta
Niños, jóvenes, adultos y personas mayores forman parte del público que lo acompaña en cada presentación. Algunos lloran al recordar canciones que marcaron etapas de su vida; otros le piden interpretar temas de Juan Gabriel o clásicos que quedaron grabados en su memoria.
“La gente es hermosa. El público que me ha tocado es precioso”, afirma. Su álbum “Versátil”, disponible en Spotify bajo el nombre Carlos Estefano L. Klimek, ha servido como carta de presentación. Ahí ofrece una muestra clara de su estilo y su capacidad para interpretar distintos géneros.
“Lo importante es ganarte al público. Estoy en la mitad de mi vida, y eso me permite conectar tanto con los jóvenes como con los adultos”, dijo.
Cuidar lo que se canta: un compromiso con las nuevas generaciones
El artista señala que hoy la música está llena de letras con lenguaje agresivo o inapropiado, lo cual puede influir negativamente en los jóvenes. Por ello, cuida sus contenidos y la forma en que transmite sus mensajes.
“Hay artistas que usan lenguaje obsceno, y eso se queda en los jóvenes. Me preocupo por lo que canto, porque sé que la música puede convertirse en un refugio para quienes tienen problemas en casa”.
Como padre de dos niños, Carlo recomienda a otros padres involucrarse en lo que sus hijos escuchan:
“Escuchen un poco lo que ellos oyen, métanse en su mundo. Luego pongan ustedes algo que también puedan disfrutar juntos. Así he logrado conectar con mis hijos. No es fácil, es una batalla diaria, pero sirve”.
Un sueño a largo plazo: formar una cadena de escuelas de música
Carlo tiene un objetivo claro para los próximos años: fundar una cadena de escuelas de música donde se enseñe composición, solfeo e instrumentos diversos, con la idea de apoyar a jóvenes talentos y crear una nueva generación de músicos con propósito.
Además, explica que su raíz artística está en el género jospe, un estilo espiritual con el que creció y a través del cual expresa su conexión con su “Padre Eterno”, como él dice. La disciplina, la gratitud y la constancia forman parte fundamental de su proceso creativo.
La música, una influencia que puede transformar
Carlo reflexiona también sobre cómo, históricamente, la modificación de frecuencias musicales ha influido en el comportamiento humano, un tema que le gustaría seguir investigando y compartiendo con su público.
Antes de despedirse, reafirma su compromiso con el talento de Guanajuato y con la música que enaltece valores:
“Todos tienen talento. Solo hay que agregarle disciplina y constancia. Mi deseo es que la música siga siendo un refugio y un puente de amor para quienes la escuchan”.
Carlo Stefano continúa trabajando para posicionar su proyecto a nivel nacional e internacional. Abierto a colaborar con medios y plataformas, invita a mantenerse pendiente de sus próximos eventos y lanzamientos, convencido de que la música con sentido aún puede transformar vidas.
