La fotógrafa mexicana Graciela Iturbide ha sido galardonada con el prestigioso Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025, uno de los reconocimientos más importantes en el ámbito cultural internacional. El jurado destacó su “mirada innovadora y dotada de una extraordinaria profundidad artística”, así como su valiosa contribución al arte fotográfico a través de una perspectiva que combina sensibilidad, simbolismo y documentación social.
Una vida dedicada a la fotografía y a México
Con más de 80 años, Iturbide ha dedicado su carrera a explorar la riqueza cultural y social de México, capturando imágenes en blanco y negro que reflejan tanto la vida cotidiana como las tradiciones ancestrales. Su trabajo destaca por su capacidad para revelar la complejidad de la identidad mexicana, mostrando una visión personal y profunda del país.
Trayectoria y reconocimiento internacional
Nacida en Ciudad de México en 1942, Graciela Iturbide inició su camino en la fotografía en la década de los 60, tras un acercamiento al cine y la influencia del reconocido Manuel Álvarez Bravo. Desde entonces, su obra ha sido exhibida en exhibiciones individuales y colectivas en países como Francia, Estados Unidos, Alemania, Japón y Argentina.
Su labor la llevó a documentar comunidades indígenas como los Seri en Sonora y a explorar temas sociales y culturales en múltiples escenarios internacionales. Actualmente, continúa creando y exponiendo series fotográficas inspiradas en Japón, Machu Picchu y volcanes en España.
Reconocimientos y premios destacados
A lo largo de su carrera, Iturbide ha recibido diversos premios, entre ellos el Gran Premio de la Fundación Guggenheim, el premio W. Eugene Smith, y el Premio Hasselblad en Suecia, reafirmando su lugar como una de las figuras más influyentes en la historia de la fotografía.
Un legado que trasciende fronteras
La obra de Graciela Iturbide no solo ha elevado la fotografía mexicana en el escenario mundial, sino que también ha democratizado la mirada artística a través de su sensibilidad única para capturar lo cotidiano y lo profundo. Su historia es un ejemplo de cómo la creatividad y la pasión pueden cruzar fronteras y dejar una huella imborrable en la cultura global.
