Un cateo ejecutado este sábado en el antro Guanajuato Grill, ubicado en la calle Alonso del centro histórico de Guanajuato Capital, destapó un nuevo escándalo: personal de seguridad ingresó al inmueble y encontró a trabajadores de la construcción laborando en plena remodelación, a pesar de que el lugar se encuentra clausurado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el municipio desde hace meses.
Tras un incendio ocurrido el pasado 9 de junio de 2024 que dejó severos daños estructurales en el inmueble, el INAH emitió una orden de suspensión de obras al considerarse patrimonio histórico. No obstante, los propietarios continuaron las remodelaciones a puerta cerrada y sin autorización, lo que representa una violación directa a la ley.
Durante la intervención de este fin de semana, algunas personas fueron detenidas y trasladadas para su declaración, mientras las autoridades recopilaron evidencias del desacato. Se investiga también el ingreso clandestino de personal por una puerta trasera ubicada en la calle Constancia, lo cual habría sido una estrategia para evitar la detección de inspectores del INAH y la Dirección General de Desarrollo Urbano.
Los sellos de clausura al frente del inmueble habrían sido violados en diversas ocasiones, según denuncias ciudadanas y medios locales, que documentaron el movimiento de materiales de construcción y limpieza desde las puertas principales, con el objetivo de disimular las labores internas.
En su momento, Karen Burstein Campos, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en Guanajuato y propietaria del bar, declaró que no iniciarían obras hasta contar con el peritaje de su aseguradora. Sin embargo, el avance de remodelaciones contradice esa versión, y se ha señalado incluso que los sellos fueron cubiertos con papel especial para evitar críticas públicas.
La delegada del INAH en Guanajuato, Olga Adriana Hernández Flores, ya había advertido en noviembre pasado que remover los sellos de clausura implicaría consecuencias penales. Aun así, el inmueble fue intervenido sin autorización oficial.
Por su parte, la titular de Desarrollo Urbano, Monserrat del Rocío Villagómez López, indicó que desde el 9 de diciembre de 2024 se colocaron múltiples requerimientos y sellos de clausura, pero que hasta ahora no se ha presentado ninguna solicitud formal por parte de los dueños para regularizar las obras. “Era un tema precautorio, a la espera de que los propietarios adecuaran su propuesta de remodelación con el INAH”, comentó.
Ante la violación sistemática de las disposiciones, los propietarios del Guanajuato Grill podrían enfrentar sanciones administrativas, denuncias formales e incluso un proceso penal por desacato y daño a patrimonio histórico.
