En el marco del Día Mundial del Agua, la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA) hizo un enérgico llamado a reflexionar sobre el uso del vital líquido en México. La organización destacó que la industria alcoholera y cervecera extrae anualmente más de 243 millones de metros cúbicos de agua, una cantidad equivalente al consumo de todos los habitantes de la Ciudad de México durante 72 días.
Este fenómeno adquiere mayor relevancia al considerar que México enfrenta una crisis hídrica severa. Según datos oficiales, 12 millones de personas carecen de acceso al agua potable, y la sobreexplotación de los acuíferos podría agravar aún más esta situación. La inequidad en la distribución del recurso ha generado inconformidad en diversas comunidades, popularizando la consigna: “No es sequía, es saqueo”.
Impacto económico y social
México es líder en la exportación de bebidas alcohólicas. La cerveza encabeza la lista con un valor de exportación superior a los 6 mil millones de dólares, seguida por el tequila con aproximadamente 4.4 mil millones de dólares. Sin embargo, este auge económico tiene un alto costo social. Los daños asociados al consumo de alcohol, como enfermedades, violencia y accidentes, ascienden a 552.2 billones de pesos anuales, equivalente al 2.1% del PIB del país.
“Frente a la enorme cantidad de litros de agua que extrae la industria cervecera y alcoholera en nuestro país, no debemos olvidar que el agua es un recurso vital, necesario para el desarrollo de la sociedad y fundamental para la salud de las personas”, señaló Luis Alonso Robledo, vocero de RASA.
Comunidades afectadas
La extracción masiva de agua por parte de estas industrias ha tenido consecuencias directas en municipios como Hunucmá, en Yucatán, y Cinco Manantiales, en Coahuila. En ambas localidades, los habitantes han exigido la reducción de actividades de producción cervecera debido a la escasez del recurso.
Un caso emblemático fue la cancelación de la planta de Constellation Brands en Mexicali, Baja California. La fuerte oposición ciudadana, derivada de la preocupación por el uso intensivo de agua en una zona con estrés hídrico, llevó a la reubicación del proyecto a Veracruz.
En Oaxaca, la producción industrial de mezcal también ha causado estragos en municipios como Valle de Tlacolula, Matatlán y Yautepec. Las grandes corporaciones han sido señaladas por desplazar a productores artesanales y agotar los recursos hídricos de la región.
Un llamado a la acción
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) subraya que el derecho humano al agua es indispensable para vivir dignamente y debe prevalecer sobre los intereses económicos. RASA exhortó al Estado mexicano a implementar políticas que prioricen la protección de los recursos hídricos y garanticen el acceso equitativo al agua.
En un contexto donde el consumo de alcohol provoca más de 42 mil muertes al año y está relacionado con más de 200 enfermedades, la necesidad de replantear el modelo de explotación hídrica se vuelve imperativa. La salud, el bienestar social y el acceso al agua deben situarse en el centro de las decisiones públicas.
Fuente: El Poder del Consumidor
