En política ya vimos candidatos bailando, cantando, haciendo TikToks, subiéndose a tractores y hasta cargando bebés.
Pero José Luis Romero Calzada, mejor conocido como “El Tecmol”, decidió que todavía quedaba un terreno por explorar: el más allá.
El político potosino se volvió viral esta semana después de aparecer dentro de un ataúd y posteriormente salir de él frente a decenas de jóvenes durante una competencia de “farmear aura” realizada en Ciudad Valles, San Luis Potosí. Sí. Un ataúd.
La escena ocurrió en el parque Luis Donaldo Colosio. En los videos que comenzaron a circular en redes se observa cómo varias personas llevan el féretro hasta el lugar mientras suena música.
Entonces llega la petición al público: hay que hacer ruido para “revivir” a El Tecmol.
Los asistentes comienzan a gritar su nombre y, segundos después, se abre el ataúd.Y resucitó.
Pero no precisamente para dar un mensaje sobre seguridad, empleo o servicios públicos.
Salió a farmear aura.
El término se ha vuelto popular entre los jóvenes para referirse, en tono de broma, a hacer algo que te haga ver particularmente seguro, cool o impresionante y, con ello, sumar imaginarios “puntos de aura”.
El Tecmol hizo sus movimientos, posó frente al público y consiguió exactamente lo que probablemente buscaba: que las cámaras de los celulares hicieran el resto.
El video comenzó a circular por distintas plataformas y terminó convertido en conversación nacional.
Pero… ¿quién es El Tecmol?
José Luis Romero Calzada no apareció ayer en la política.
Fue diputado local en San Luis Potosí entre 2015 y 2018 y posteriormente ha buscado otros cargos de elección popular. Actualmente está vinculado al Partido Verde Ecologista de México y pretende competir por la Presidencia Municipal de Ciudad Valles en las elecciones de 2027.
Y tampoco es nuevo en eso de llamar la atención.
En procesos anteriores ya había protagonizado videos y apariciones poco convencionales. Ahora encontró una nueva generación, una nueva tendencia y, aparentemente, una nueva estrategia.
Farmear aura.
Habrá que esperar hasta 2027 para saber si también logró farmear votos.
Por lo pronto, consiguió algo que cualquier político desea: que hablaran de él.
Aunque para conseguirlo haya tenido que meterse, literalmente, en un ataúd.


