La banda mexicana Molotov volvió a ser tendencia en redes sociales luego de que el influencer Pedroluiz Ibarra Osuna acusara al grupo de haber creado un “himno de odio” hacia la comunidad LGBT+.
En una charla para el programa HAMR, Ibarra relató que la canción “P**o” (1997) no solo le resultó ofensiva por su letra —“Amo al matón, matarile al mari***” en su coro— sino que, según él, acompañó episodios de agresión escolar hacia él y otros jóvenes LGBT+ en la secundaria, reporto Milenio.
“Fue la banda sonora de las madrizas –la melodía que me hizo sentir vergüenza solo por existir–”, dijo Ibarra.
Este testimonio detonó una ola de conversaciones en Twitter/X, Instagram y TikTok, donde usuarios defendieron o criticaron a Molotov. Algunos argumentan que la banda “ya no representa la crítica al poder que eran”, mientras otros la defienden como legado irreverente del rock mexicano.
Molotov se formó en la Ciudad de México a mediados de los 90, y alcanzó fama con canciones que mezclaban rock, rap, crítica social directa y humor ácido. Temas como “Frijolero”, “Gimme Tha Power” y “P**o” marcaron una generación. Sin embargo, precisamente “P**o” ha sido objeto de debates desde hace años sobre si su letra promueve la homofobia pese a que la banda lo defendió como sátira y crítica al machismo.
Lo que comenzó como una declaración de un influencer se convirtió en un momento de reflexión cultural: una banda icónica, letras polémicas y audiencias que ya no ven la irreverencia como libre de consecuencias. Molotov está, una vez más, en el centro de una conversación donde la música, la memoria y los derechos humanos se entrecruzan.

