Habitantes del Fraccionamiento Lomas de Comanjilla se manifestaron en la Presidencia Municipal de Silao para exigir al gobierno local la prestación de servicios públicos básicos, que aseguran no reciben a pesar de cumplir puntualmente con el pago de su impuesto predial.
Los colonos, encabezados por Ulises Adolfo Hernández Jacinto, presidente de la Asociación de Colonos, y Rodolfo García, tesorero, señalaron que viven en condiciones de abandono por parte del Ayuntamiento, lo que ha generado un ambiente de inseguridad, falta de infraestructura y un crecimiento desordenado que afecta a más de 600 familias que habitan el fraccionamiento.
“Hay como 47 salones de fiestas dentro del fraccionamiento, hay un descontrol total… Hay un índice alto de crecimiento de inseguridad, hay robos a casa habitación, vandalismo, amedrentación a colonos”, denunció Hernández Jacinto.
Agregó que han solicitado apoyo incluso a las autoridades de León y de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado, quienes han brindado más presencia policial que el propio municipio de Silao.
Durante su protesta, los vecinos también exigieron la intervención del gobierno municipal para recuperar las oficinas de la asociación vecinal, actualmente retenidas por el expresidente Fernando Trujillo, quien se niega a entregarlas pese a haber concluido su periodo como dirigente.
Según los colonos, Trujillo incluso ha llegado a amedrentar a quienes exigen su salida.
Los manifestantes fueron recibidos por el secretario del Ayuntamiento, Jorge Octavio Sopeña Quiroz, quien reconoció formalmente a la nueva mesa directiva de colonos y se comprometió a instalar mesas de trabajo para atender sus demandas y definir si el municipio asumirá los servicios que legalmente le corresponden.
Los colonos expusieron que el fraccionamiento no cuenta con drenaje, agua potable ni recolección regular de basura. El alumbrado público es deficiente y la seguridad, prácticamente inexistente.
Además, el suministro de agua depende de una empresa inmobiliaria privada a través de pozos, lo que representa un gasto adicional y condiciones desiguales para los habitantes.
“Somos silaoenses. Hacemos nuestras aportaciones a este municipio y exigimos que se nos den los servicios correctos”, expresó Rodolfo García.
Los colonos reiteraron su disposición al diálogo, pero dejaron claro que no dejarán de exigir lo que por ley les corresponde: vivir con dignidad y contar con servicios básicos, como cualquier otro ciudadano que paga sus impuestos.
