- A sus 53 años, Beatriz Eugenia Anaya enfrenta la enfermedad en etapa cuatro y comparte un mensaje para otras mujeres: buscar atención médica, apoyarse unas a otras y no perder la esperanza.
Una pequeña bolita en uno de sus senos cambió la vida de Beatriz Eugenia Anaya Negrete, conocida cariñosamente como Bety. Desde 2021, a sus 53 años, enfrenta el cáncer de mama y sus complicaciones, en un camino marcado por tratamientos, noticias difíciles y la decisión de seguir adelante.
Todo comenzó cuando detectó aquella pequeña bolita. Acudió al Hospital General de León, donde recibió atención médica y se sometió a los estudios que confirmaron el diagnóstico: cáncer de mama en etapa cuatro, con metástasis en la columna, el pecho y los pulmones.
Debido al avance de la enfermedad, una biopsia fue la única cirugía a la que pudo someterse. Con el paso del tiempo, también se detectaron lesiones en la rodilla izquierda y la pelvis.
Desde entonces, Bety ha enfrentado distintas etapas de tratamiento con quimioterapias, radioterapias y medicamentos. Aunque algunas zonas de su cuerpo han mostrado mejoría, recientemente recibió otra noticia difícil: la presencia de nuevas lesiones en el cerebro.
Se trata de un nuevo desafío en una lucha que continúa, pero Bety busca mantener la esperanza y encontrar motivos para seguir adelante, incluso en los días más complicados.
“Yo les digo siempre que la actitud es muy importante. Tienen que echarle ganas”, comparte, convencida de que cuidar las emociones y encontrar razones para continuar también forma parte de su vida cotidiana.
Encontrar apoyo también es parte de la lucha
En medio de los tratamientos y las noticias difíciles, Bety ha buscado herramientas para cuidar su bienestar emocional. Se ha acercado a fundaciones y terapias, procura mantener su mente ocupada y trata de transmitir ánimo a su familia, aun cuando ella misma atraviesa momentos complicados.
Su experiencia también le ha dejado una convicción: ninguna mujer debería sentirse sola al enfrentar un diagnóstico de cáncer.
Por eso, considera fundamental que las pacientes compartan sus experiencias, se acompañen y busquen redes de apoyo que les permitan sobrellevar el proceso. También las anima a no dejar de buscar alternativas de atención médica y orientación.
Su mensaje no se limita a mantener una actitud positiva; también invita a las mujeres a informarse, acercarse a los servicios de salud y apoyarse entre sí durante las diferentes etapas de la enfermedad.
Guanajuato realiza más de 44 mil mastografías en 2026
Mientras historias como la de Bety recuerdan la importancia de atender la salud mamaria, la Secretaría de Salud de Guanajuato mantiene acciones para promover la prevención y la detección oportuna del cáncer de mama.
De enero a septiembre de 2026, la dependencia realizó 44 mil 88 mastografías de tamizaje dirigidas a mujeres de entre 40 y 69 años, como parte de una meta anual de 105 mil 586 estudios.
La mastografía es una herramienta importante para detectar posibles alteraciones en las mamas antes de que existan síntomas evidentes. Por ello, acudir a las revisiones recomendadas y buscar valoración médica ante cualquier cambio puede contribuir a identificar la enfermedad oportunamente.
Una historia que invita a acompañar y no rendirse
A seis años de aquel primer hallazgo, Bety continúa enfrentando una enfermedad que le ha planteado nuevos retos. En esta etapa, conserva su fe y comparte con otras mujeres lo que ha aprendido durante su camino.
Su historia recuerda que detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia y una vida que continúa, aun en medio de la incertidumbre.
Hoy, su mensaje es una invitación a cuidar la salud, buscar ayuda y tender la mano a quienes atraviesan una situación similar. Porque, en un proceso tan difícil como el cáncer, el acompañamiento, la atención médica y el apoyo emocional también pueden hacer una diferencia.


