Asumir la responsabilidad de presidir al Partido Acción Nacional en Guanajuato representa el mayor honor de mi vida política, pero también el mayor compromiso. Lo hago con la convicción de que los tiempos que vivimos exigen menos discursos y más cercanía; menos protagonismos y más trabajo; menos divisiones y más unidad.
Mi primer mensaje como presidenta fue claro: el verdadero patrimonio del PAN no está en los edificios ni en los cargos. Está en su gente. En las miles de mujeres y hombres que, durante décadas, han defendido nuestros principios desde cada comité municipal, desde cada colonia y cada comunidad, convencidos de que servir siempre será más importante que servirse.
Hoy tenemos la responsabilidad de escribir un nuevo capítulo para Acción Nacional. No basta con defender los logros alcanzados; debemos recuperar la confianza ciudadana todos los días, escuchando antes de hablar, recorriendo nuevamente las calles, entendiendo las preocupaciones de las familias y construyendo soluciones con humildad y cercanía. Ese es el PAN que queremos: un partido vivo, empático, disciplinado y profundamente humano.
Estoy convencida de que nuestra mayor fortaleza seguirá siendo la unidad. Ningún interés personal puede estar por encima del futuro de Guanajuato. La ciudadanía espera de nosotros responsabilidad, organización y carácter para enfrentar los desafíos que vienen. Por eso he asumido el compromiso de recorrer los municipios, trabajar hombro con hombro con nuestra militancia y defender con firmeza los principios que le han dado identidad a Acción Nacional durante más de ocho décadas.
También estoy convencida de que el PAN debe abrir sus puertas. Es momento de fortalecer nuestras estructuras, incorporar nuevas generaciones, reencontrarnos con quienes alguna vez caminaron con nosotros y demostrar que seguimos siendo la mejor alternativa para Guanajuato. Porque la política solo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas.
El reto del 2027 no comenzará cuando inicien las campañas. Ya comenzó. Empieza en cada comité, en cada municipio, en cada militante que decide salir nuevamente al encuentro de la ciudadanía. Estoy segura de que, si ponemos por delante a Guanajuato, actuamos con honestidad y trabajamos unidos, continuáremos con la confianza de las y los guanajuatenses.
Ese fue el mensaje con el que inicié esta nueva etapa, y seguirá siendo la ruta que guíe cada una de nuestras decisiones: un PAN cercano, unido y con la determinación de seguir construyendo un mejor Guanajuato para las presentes y futuras generaciones.
