La aparición de peces muertos en la Presa La Purísima encendió las alertas de autoridades ambientales, que ya realizan estudios para determinar qué provocó el fenómeno registrado en el Área Natural Protegida “Presa La Purísima y su Zona de Influencia”.
De acuerdo con información de la Secretaría del Agua y Medio Ambiente, la afectación fue detectada el pasado 3 de junio durante un recorrido realizado en las inmediaciones de la comunidad de Molineros.
En el sitio se encontró una franja de aproximadamente 20 metros donde había ejemplares sin vida de al menos dos especies de peces.
Aunque aún se esperan los resultados de los análisis de calidad del agua, la principal hipótesis apunta a las severas condiciones climáticas registradas durante las últimas semanas.
Las altas temperaturas pueden provocar que el agua se caliente rápidamente y disminuyan los niveles de oxígeno disponible para los organismos acuáticos. Además, en las zonas de poca profundidad el calor impacta directamente el sedimento y eleva aún más la temperatura del agua.
Durante la inspección no fueron localizadas aves, reptiles, anfibios u otras especies afectadas, situación que fortalece la teoría de que el fenómeno estaría relacionado con factores ambientales y no con un evento generalizado de contaminación.
Tras el hallazgo, las autoridades notificaron a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y realizaron gestiones para la toma de muestras que permitan conocer las condiciones fisicoquímicas del embalse.
Asimismo, la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) fue informada para verificar si existe algún elemento que pudiera derivar en una investigación por posibles actos ilícitos en la zona.
La Presa La Purísima es uno de los principales espacios naturales y recreativos de la región, por lo que los resultados de los estudios serán clave para determinar el origen exacto de la mortandad y las acciones a seguir.


