- a UG reunió a autoridades, docentes y estudiantes para impulsar espacios de formación libres de violencia, humillaciones y prácticas que afectan la salud mental.
¿Se puede exigir excelencia académica sin recurrir al maltrato? Esa fue una de las reflexiones centrales del Primer Foro de Cultura de Paz de la Universidad de Guanajuato (UG), donde autoridades universitarias y del sector salud llamaron a cambiar las conductas que durante años se han normalizado en las aulas y los espacios de formación profesional.
Bajo el lema “Trabajando juntos por ambientes académicos saludables”, la División de Ciencias de la Salud del Campus León realizó este encuentro el 19 de octubre, con la participación de autoridades, docentes, estudiantes y representantes de instituciones de salud estatales y federales.
Durante la inauguración, la rectora general de la UG, Claudia Susana Gómez López, señaló que prevenir la violencia no consiste únicamente en contar con protocolos o áreas especializadas, sino también en reconocer las conductas que pueden lastimar a otras personas, incluso cuando quien las ejerce no es consciente de ello.
La rectora hizo hincapié en que construir ambientes seguros es una responsabilidad compartida entre toda la comunidad universitaria, desde estudiantes y profesores hasta personal administrativo y directivos.
Explicó que, aunque la institución ha avanzado en el reconocimiento de distintas formas de violencia y en la creación de mecanismos para atenderlas, todavía es necesario transformar las relaciones interpersonales para evitar que estas conductas se repitan.
“Una cosa es exigir y otra muy distinta es maltratar”
Uno de los mensajes centrales del foro fue la necesidad de dejar atrás las prácticas de maltrato que, durante años, se han justificado como parte de la preparación profesional, especialmente en las carreras del área de la salud.
El secretario de Salud de Guanajuato, Gabriel Cortés Alcalá, reconoció que la formación médica y de otras disciplinas sanitarias implica exigencia, cansancio y decisiones difíciles, pero advirtió que estas condiciones no deben utilizarse como justificación para humillar o agredir a quienes están aprendiendo.
“Una cosa es exigir y otra muy distinta es maltratar. Una cosa es corregir y otra es humillar”, expresó.
El funcionario planteó que las instituciones tienen la oportunidad de formar profesionales con altos estándares académicos sin reproducir experiencias negativas bajo el argumento de que así se ha enseñado tradicionalmente.
La reflexión cobra relevancia en los espacios donde estudiantes realizan prácticas y adquieren experiencia profesional, pues el trato que reciben también forma parte de su proceso de aprendizaje.
Buscan transformar la formación de los profesionales de la salud
Como parte de las actividades, Nancy Evelyn Aguilar Gómez, representante de la Secretaría de Salud federal, presentó la Estrategia Nacional de Ambientes Académicos Saludables, una iniciativa que busca mejorar las condiciones en las que se preparan los futuros profesionales de la salud.
La propuesta plantea promover entornos seguros, incluyentes, respetuosos y humanizados, donde el aprendizaje y la enseñanza se desarrollen con calidad, pero también con sensibilidad hacia las necesidades de las personas.
Entre los aspectos destacados se encuentran la importancia de cuidar la salud mental, revisar prácticas que se han normalizado pese a sus posibles efectos negativos y fortalecer la colaboración entre universidades e instituciones sanitarias.
Aguilar Gómez reconoció la participación de Guanajuato en el impulso de esta iniciativa y señaló que la transformación requiere la colaboración de directivos, docentes, estudiantes y profesionales de distintas disciplinas.
La cultura de paz también se construye en la vida diaria
Por su parte, el rector del Campus León, Mauro Napsuciale Mendívil, destacó que reconocer la existencia de un problema es el primer paso para atenderlo y prevenirlo.
Durante el encuentro también se impartieron conferencias sobre cultura de paz en la formación y el desempeño de enfermería, así como sobre el programa institucional Ecopaz de la Universidad de Guanajuato.
Además, especialistas universitarios y representantes del Instituto Mexicano del Seguro Social participaron en un conversatorio sobre los espacios académicos y asistenciales como entornos para promover relaciones respetuosas.
La jornada concluyó con una relatoría de compromisos y la clausura a cargo de Luz Elvia Vera Becerra, directora de la División de Ciencias de la Salud.
El foro puso sobre la mesa un desafío para las instituciones educativas: formar profesionales capaces y preparados no debe significar tolerar humillaciones, violencia o maltrato como parte del aprendizaje. La apuesta es que el respeto, la colaboración y el cuidado de la salud mental se conviertan en prácticas cotidianas dentro de las aulas y los espacios de atención médica.


