Apagones, variaciones en el suministro y problemas con la calidad del servicio eléctrico llegaron hasta la mesa de la directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Emilia Calleja.
Presidentas y presidentes municipales de Guanajuato expusieron directamente a la funcionaria federal las necesidades que enfrentan sus municipios, durante una reunión encabezada junto con la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo.
Y no se quedó únicamente en hablar de los problemas.
Para este 2026, la CFE contempla 396 millones de pesos en proyectos de distribución eléctrica en Guanajuato, entre los que se encuentran una nueva subestación en León, ampliación de capacidad en Irapuato, modernización de redes y acciones de electrificación. Las obras tendrían un alcance estimado de más de 242 mil habitantes.
A mediano plazo la cifra es mayor: entre 2025 y 2029 están previstos 2 mil 742 millones de pesos para nuevas subestaciones, ampliaciones, modernización de redes y cobertura eléctrica.
La preocupación no es solamente que haya electricidad, sino que el servicio tenga continuidad y calidad ante el crecimiento de las ciudades, la construcción de vivienda y la llegada de nuevas inversiones.
Por eso, los municipios deberán informar a la CFE dónde están creciendo y qué nuevos desarrollos industriales y habitacionales vienen, para que la infraestructura eléctrica pueda anticiparse a esa demanda.
La Secretaría de Economía del Gobierno del Estado funcionará como enlace con la CFE y concentrará los planteamientos de los municipios para darles seguimiento.
Además, la Comisión tiene identificados 26 desarrollos habitacionales que suman 27 mil 575 viviendas proyectadas hacia 2030, que requerirán infraestructura y suministro de energía.
Uno de los proyectos de mayor tamaño es la nueva Central de Ciclo Combinado Salamanca II, para la que se informó una inversión estimada de 805 millones de dólares y una capacidad adicional de 457 megawatts, con conclusión prevista para marzo de 2030.
Así que la próxima vez que se vaya la luz, el problema ya tiene un canal directo para llegar desde los municipios hasta la CFE. El reto ahora será que las inversiones y acuerdos se traduzcan en menos fallas y un mejor servicio para los usuarios.



