El transporte público de Guanajuato Capital entró en una etapa de revisión y vigilancia más estricta por parte del Gobierno Municipal, luego de que autoridades detectaran unidades en malas condiciones que podrían poner en riesgo a miles de usuarios que diariamente utilizan este servicio para trasladarse a sus trabajos, escuelas y actividades cotidianas.
Como parte del recién implementado Operativo Especial de Regularización del Transporte Público, la Subsecretaría de Tránsito, Movilidad y Transporte inició inspecciones a las unidades que circulan en la ciudad para verificar que cumplan con la normatividad vigente y ofrezcan condiciones adecuadas de seguridad y comodidad.
Durante el primer día de supervisiones, siete camiones pertenecientes a distintas rutas fueron retirados de circulación tras detectarse diversas irregularidades. Entre las fallas encontradas destacaron vidrios estrellados, asientos deteriorados, puertas en mal estado, ventanas flojas y vidrios polarizados, además de otras deficiencias relacionadas con la operación del servicio.
La medida busca atender una problemática que durante años ha sido motivo de quejas entre los usuarios, quienes constantemente han señalado desperfectos mecánicos, retrasos y unidades con evidente desgaste.
Para evitar afectaciones a la movilidad de los pasajeros, las autoridades informaron que los vehículos retirados fueron sustituidos de manera inmediata mediante permisos eventuales otorgados a unidades que sí cumplen con los requisitos establecidos por la ley.
El subsecretario de Tránsito, Movilidad y Transporte, Alejandro Barbarino Sosa, explicó que el objetivo no es reducir el servicio, sino mejorar su calidad y garantizar traslados más seguros para la población.
“Lo que buscamos es que las y los usuarios tengan la certeza de que pueden trasladarse a su trabajo, a su escuela o a sus actividades diarias en unidades seguras y en buenas condiciones”, señaló el funcionario.
Además, el municipio reconoció que actualmente existen unidades que ya superaron la vida útil permitida por la normatividad, situación que ha provocado constantes fallas mecánicas y riesgos tanto para pasajeros como para operadores.
Como parte de una primera etapa de modernización, esta semana se prevé la incorporación de al menos diez nuevas unidades que comenzarán a operar en rutas prioritarias. Estos vehículos contarán con equipamiento de seguridad como cámaras de vigilancia, extintores y botiquines de emergencia.
La estrategia impulsada por la administración municipal encabezada por Samantha Smith contempla intervenir inicialmente 20 rutas que han acumulado mayores reportes ciudadanos y presentan más necesidades operativas.
Con estas acciones, el Gobierno Municipal busca poner orden en un servicio que es fundamental para miles de habitantes de la capital y que, durante años, ha enfrentado cuestionamientos por las condiciones de algunas unidades. El operativo representa uno de los esfuerzos más visibles para supervisar y exigir que el transporte público cumpla con estándares mínimos de seguridad, comodidad y eficiencia para los usuarios.


