- Los dos operadores fueron sancionados luego de protagonizar una riña en un paradero; uno de ellos además circulaba sin licencia y la unidad no tenía placas
Una pelea entre dos operadores de transporte público en plena vía pública terminó con la suspensión de ambos conductores, el retiro de las unidades y multas, informó la Subsecretaría de Tránsito, Movilidad y Transporte de Guanajuato.
El enfrentamiento ocurrió en el paradero ubicado a la altura de la Glorieta UNESCO, en Guanajuato capital, y quedó grabado en video, material que posteriormente comenzó a circular en redes sociales.
Tras conocer las imágenes, personal de la Subsecretaría implementó un operativo para localizar a los involucrados y aplicar las sanciones correspondientes.
Uno de los choferes acumulaba infracciones
Uno de los operadores fue localizado cuando terminó su ruta en Las Teresas. La autoridad retiró la unidad y levantó una infracción por alterar el orden en la vía pública y poner en riesgo a los usuarios del transporte.
Durante la revisión también se detectó que el conductor no tenía licencia de conducir y que el vehículo no portaba placas de circulación, por lo que la unidad fue remolcada y quedó bajo resguardo.
La empresa concesionaria deberá cubrir las multas correspondientes. De acuerdo con la autoridad, el monto podría alcanzar alrededor de 20 mil pesos, debido a que existe reincidencia.
Y es que, según los registros oficiales citados por la Subsecretaría, la semana pasada el mismo operador fue detenido por agredir a un elemento de la Policía Vial, después de ser infraccionado por realizar maniobras consideradas de riesgo para los pasajeros.
Entre las conductas señaladas se encuentran rebasar y participar en “carreritas” con otra unidad de transporte público.
También suspenden al segundo operador
El segundo conductor que participó en la pelea también será suspendido. Su unidad será retirada y se le aplicará la infracción correspondiente.
La Subsecretaría señaló que estas medidas buscan mantener el orden y la seguridad en el transporte público y actuar ante conductas que puedan poner en riesgo tanto a los pasajeros como al resto de la ciudadanía.
La pelea que comenzó en un paradero terminó así con consecuencias para ambos operadores y sus unidades.


