En los últimos seis años, más de 38 mil hectáreas forestales han sido afectadas por incendios en Guanajuato, una cifra que encendió las alertas ambientales y llevó al Congreso del Estado a aprobar nuevas medidas para proteger estas zonas.
Con los votos del PAN y PRD, diputadas y diputados avalaron reformas al Código Territorial para impedir que terrenos afectados por incendios, tala ilegal o desmonte puedan cambiar su uso de suelo mientras no exista una recuperación ambiental comprobada.
Durante la discusión, la diputada Luz Itzel Mendo González destacó que entre 2018 y 2024 la pérdida de superficie forestal ha sido considerable y representa una amenaza directa para los recursos naturales del estado.
La legisladora explicó que el daño no solo impacta a la vegetación, sino también al agua, la biodiversidad y el equilibrio ecológico de Guanajuato, por lo que era necesario establecer reglas más estrictas para evitar que estas afectaciones se conviertan en una oportunidad para urbanizar o modificar el uso de la tierra.
Con la reforma aprobada, no podrá autorizarse el cambio de uso de suelo en terrenos incendiados o desmontados durante un periodo de 20 años, además de que será obligatorio demostrar que la zona logró su regeneración ambiental antes de considerar cualquier modificación.

“Proteger el medio ambiente y generar desarrollo no son objetivos opuestos. Un desarrollo sostenible requiere reglas claras para cuidar nuestros recursos naturales y la calidad de vida de las futuras generaciones”, señaló la diputada.
La propuesta también fue fortalecida con aportaciones de especialistas, autoridades ambientales y municipios, con el objetivo de contar con una regulación respaldada por criterios técnicos y jurídicos.
La nueva medida busca cerrar la puerta a prácticas que favorezcan el deterioro ambiental y garantizar que miles de hectáreas afectadas por el fuego o el desmonte tengan la oportunidad de recuperarse antes de cualquier intervención futura.


