La música puede sentirse más allá de la vista. Con esa premisa, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) llevó a cabo seis conciertos inclusivos dirigidos a personas con discapacidad visual, demostrando que el acceso a la cultura debe ser un derecho para todas y todos.
Esta iniciativa fue posible gracias al trabajo conjunto entre la Universidad de Guanajuato, a través de su Dirección de Extensión Cultural, la Secretaría de Cultura del Estado y la Subsecretaría para la Inclusión de las Personas con Discapacidad de la Secretaría de Derechos Humanos de Guanajuato.
El objetivo fue claro: construir espacios donde cualquier persona pueda disfrutar del arte sin barreras, promoviendo la inclusión y el respeto a la diversidad.
Los conciertos se realizaron en el Teatro Juárez y el Teatro Principal, donde la OSUG presentó seis de los programas más representativos de su primera temporada 2026: Juego y romance, Fandango, Ríos de esperanza, Minería, Medio ambiente y Pequeña sinfonía en fa.
El repertorio reunió grandes obras de la música universal, con composiciones de Piotr I. Tchaikovsky, Ludwig van Beethoven, Franz Schubert y Johannes Brahms, además de piezas de importantes creadores mexicanos y latinoamericanos como Manuel M. Ponce, José Pablo Moncayo, Arturo Márquez, Leticia Armijo, Theodoro Valcárcel y Astor Piazzolla.
Pero la experiencia fue mucho más allá del escenario. Para que las personas con ceguera o baja visión disfrutaran plenamente de cada concierto, ambos recintos implementaron diversas medidas de accesibilidad.
Entre ellas destacaron un mapa del Teatro Juárez en sistema Braille, guía táctil en el piso para facilitar el desplazamiento con bastón, acceso mediante elevador para personas con discapacidad, acompañamiento por parte del personal de los teatros y asistencia personalizada para ubicar sus lugares.
Estas acciones permitieron que las y los asistentes vivieran la música de una manera cercana, segura y significativa, eliminando obstáculos que durante años han limitado el acceso de muchas personas a los espacios culturales.
Las instituciones participantes señalaron que este proyecto representa un paso firme hacia una sociedad más incluyente, donde la cultura deje de ser un privilegio para convertirse en una oportunidad compartida.
Con este esfuerzo, Guanajuato apuesta por demostrar que la accesibilidad no es un servicio adicional, sino una condición indispensable para garantizar que todas las personas puedan ejercer plenamente su derecho a disfrutar del arte y la cultura.

