Durante años ayudaron a detectar drogas, armas, explosivos y dinero ilícito. Participaron en operativos, patrullajes y acciones de seguridad para proteger a las familias guanajuatenses. Hoy, después de una vida de servicio, 10 elementos de la Unidad K9 de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) comienzan una nueva etapa: la jubilación junto a las familias de los oficiales que los acompañaron durante su carrera.
Aldo, Batu, Billy, Blade, Bomber, Fonsi, Golem, Peggy, Teo y Sony dejaron de ser únicamente compañeros de trabajo para convertirse oficialmente en integrantes de los hogares de sus manejadores, quienes ahora asumirán el cuidado de estos ejemplares caninos en una etapa marcada por el descanso y el afecto.
“Ya no solo será mi compañero de trabajo, ya pertenece a mi familia. Estamos muy emocionados de que ya esté con nosotros. Ya cumplió con su trabajo”, expresó emocionado el oficial Orlando, quien durante siete años compartió jornadas de servicio con Billy, un pastor alemán policía.
La Unidad K9 de las FSPE inició operaciones en 2019 con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos, que capacitó y certificó a 10 oficiales junto con sus caninos para comenzar labores especializadas. Actualmente, Guanajuato cuenta con 32 binomios caninos que participan diariamente en tareas de seguridad y construcción de paz.
Para los oficiales, la jubilación de sus compañeros implica también un proceso de adaptación. La oficial Rocío, manejadora e instructora de la Unidad K9, explicó que ahora el reto consiste en ayudar a los ejemplares a comprender que su rutina ha cambiado.
“Al subirla a la patrulla ella sabía que ya iba a trabajar. Ahora estamos trabajando en que su adaptación sea natural, que llegue a casa y sepa que ya no es un área de trabajo, con mucho cariño, saliendo a correr y alimentándola muy bien”, señaló.
La relación entre manejadores y perros va más allá del entrenamiento y las labores operativas. Durante años desarrollan vínculos basados en confianza, disciplina y compañerismo, lo que convierte este momento en una mezcla de orgullo y nostalgia.
El oficial Israel recordó con emoción el trabajo realizado junto a Golem, con quien logró importantes aseguramientos durante su trayectoria.
“Al final de cuentas, ese cargamento ya no llegó a las familias, y saber que junto con ella aportamos ese granito para evitar que la sociedad se intoxique me llena de orgullo. Y ahora vamos a ser compañeros de aventuras”, comentó.
La Secretaría de Seguridad y Paz reconoció la labor, disciplina y entrega de estos elementos caninos que contribuyeron a la seguridad de Guanajuato y destacó que su retiro representa el inicio de una nueva vida rodeados del cariño de quienes compartieron con ellos años de servicio.
Después de miles de horas de trabajo, operativos y entrenamiento, estos héroes de cuatro patas ahora disfrutarán de una jubilación merecida, acompañados por las familias que los vieron crecer y servir.


