El talento guanajuatense vuelve a destacar a nivel internacional. Yakelin Hernández García, estudiante de la Maestría en Ingeniería Mecánica de la Universidad de Guanajuato, fue reconocida con el Best Scientific Paper Award durante el X Congreso Latinoamericano de Ingeniería Mecánica (COLIM 2026), gracias a una investigación que busca darle una segunda vida a las llantas usadas.
Su trabajo, enfocado en la evaluación de los productos generados a través de la pirólisis de neumáticos —un proceso que descompone materiales mediante altas temperaturas—, fue considerado uno de los más innovadores y relevantes del congreso, destacando entre propuestas de distintos países por su rigor científico y aportación al cuidado del medio ambiente.
El artículo, desarrollado en colaboración con especialistas de la Universidad de Guanajuato y la empresa Pirelli, analiza cómo transformar residuos contaminantes en productos útiles, lo que abre la puerta a nuevas soluciones sostenibles en materia energética y ambiental.
Detrás de este logro hay meses de trabajo en laboratorio, análisis y colaboración académica. Yakelin contó con la asesoría de expertos en ingeniería mecánica y el respaldo de un equipo multidisciplinario que impulsó cada etapa del proyecto, desde la experimentación hasta la presentación internacional.
Para la joven investigadora, este reconocimiento no solo representa un logro personal, sino también la oportunidad de compartir su trabajo con especialistas de todo el mundo, recibir retroalimentación y demostrar que en Guanajuato se genera ciencia de alto nivel.
Este premio no solo pone en alto el nombre de la Universidad de Guanajuato, también refleja el potencial de la investigación mexicana para enfrentar problemas reales, como el manejo de residuos y la búsqueda de energías más limpias.
Además, este tipo de proyectos fortalece la relación entre la academia y la industria, impulsando la innovación y generando oportunidades para desarrollar tecnologías que beneficien tanto al medio ambiente como a la sociedad.
Con este logro, Yakelin Hernández García se convierte en un ejemplo del impacto que pueden tener las nuevas generaciones cuando la ciencia, la educación y la innovación trabajan de la mano.


