- Con el programa Gasometrón, el Instituto ha valorado a 1,200 personas para determinar si todavía necesitan apoyo para respirar o pueden dejarlo temporalmente.
Vivir conectado a un tanque de oxígeno puede cambiar la rutina de una persona y la de toda su familia. Por eso, el IMSS en Guanajuato puso en marcha una estrategia para revisar a pacientes que reciben este tratamiento y determinar si todavía lo necesitan o si su recuperación les permite prescindir de él temporalmente.
A través del programa Gasometrón, iniciado en octubre de 2025, el Instituto ha evaluado alrededor de 1,200 derechohabientes mediante análisis de sangre y pruebas de esfuerzo físico.
Los resultados muestran que entre el 15 y el 20 por ciento de los pacientes valorados recibió un alta transitoria del oxígeno, mientras que entre el 80 y el 85 por ciento continúa con el tratamiento indicado.
El proceso incluye una gasometría para medir la oxigenación de la sangre y, dependiendo de los resultados, una caminata que permite observar cómo responde el organismo ante la actividad física.
El doctor Alfredo Báez Montes, coordinador de Primer Nivel de Atención del IMSS en Guanajuato, explicó que estas pruebas permiten conocer las condiciones de cada paciente y evitar que continúe utilizando oxígeno si médicamente ya no lo necesita.
Las jornadas se han realizado en hospitales y unidades médicas de León, Irapuato, Salamanca, Celaya, Guanajuato, Moroleón, Valle de Santiago y Jaral del Progreso.
La estrategia también busca garantizar que el oxígeno medicinal esté disponible para quienes realmente requieren este apoyo. El Instituto precisó que los pacientes que necesitan mantenerlo continúan recibiendo el servicio de manera habitual.
La decisión de suspender el oxígeno, incluso temporalmente, depende de una valoración médica. Por ello, el IMSS recomienda no modificar el tratamiento Por cuenta propia.


