- Desde el rescate de recetas tradicionales hasta el estudio de microorganismos probióticos, estudiantes y especialistas analizaron nuevas formas de mejorar la alimentación en México.
Aprovechar mejor los alimentos, reducir la comida que termina en la basura y encontrar nuevas formas de nutrir a la población fueron algunos de los temas que marcaron el 10º Simposium Nacional de Nutrición de la Universidad de Guanajuato (UG).
Bajo el lema “Innovar hoy para nutrir mañana”, estudiantes y especialistas se reunieron en el Campus Celaya-Salvatierra para explorar cómo la innovación puede contribuir a una alimentación más saludable y sostenible, sin dejar de lado los sabores y conocimientos de la cocina tradicional mexicana.
La jornada se realizó en el marco del Día Mundial de la Alimentación e incluyó ponencias sobre el manejo sustentable de cultivos, la relación saludable con la comida y las nuevas posibilidades de los productos fermentados.
Uno de los retos planteados fue aprovechar mejor los recursos disponibles. Esto implica reducir el desperdicio alimentario, recuperar prácticas gastronómicas tradicionales y promover hábitos que permitan cuidar tanto la salud como el entorno.
Durante la inauguración, Oscar Daniel Hernández Ambriz, coordinador de la Licenciatura en Nutrición del campus, señaló que la preparación de los futuros nutriólogos debe ir más allá de diseñar dietas o recomendar alimentos.
Explicó que también es necesario comprender las condiciones sociales que influyen en la alimentación y desarrollar soluciones para los problemas que enfrenta actualmente la población.
De los probióticos a los platillos tradicionales
El simposium también llevó la teoría a la práctica con talleres especializados. La doctora Marisol Silva Vera impartió la sesión “Interpretación de biométrica temática en el adulto”, mientras que Alejandra Isabel Pérez Hernández estuvo a cargo de “Bases para la identificación de microorganismos probióticos”.
Estos últimos son de interés en el estudio de alimentos fermentados y sus posibles beneficios para la salud, un campo que abre nuevas perspectivas para la investigación alimentaria.
La gastronomía también tuvo un lugar destacado. Los asistentes pudieron conocer platillos tradicionales de Guanajuato, Chihuahua, Jalisco, Campeche, Coahuila y Baja California, en una muestra que reunió parte de la diversidad culinaria del país.
La propuesta fue vincular el conocimiento científico con la cultura alimentaria, mostrando que hablar de nutrición también significa entender qué comemos, cómo se producen los alimentos y qué podemos hacer para aprovecharlos mejor.
Nutrición con impacto en la vida diaria
Con diez ediciones, el Simposium Nacional de Nutrición busca mantener un espacio de intercambio entre estudiantes, especialistas, investigadores y profesionistas interesados en mejorar la calidad de vida de la población.
La inauguración estuvo a cargo de Cuauhtémoc Sandoval Salazar, secretario académico del Campus Celaya-Salvatierra, acompañado de autoridades académicas y representantes de la comunidad estudiantil.
Más allá de las aulas, los temas abordados plantean desafíos cotidianos: evitar que la comida se desperdicie, construir una relación saludable con los alimentos y encontrar alternativas sostenibles para nutrir a la población.
La apuesta, desde la Universidad de Guanajuato, es que la innovación alimentaria no se quede únicamente en los laboratorios, sino que pueda traducirse en soluciones útiles para la vida diaria.


