- La Pasarela de Vida 2026 reunió a mujeres guanajuatenses que han enfrentado la enfermedad en un encuentro que celebró su fortaleza, autoestima y ganas de vivir.
Con sonrisas, aplausos y emociones a flor de piel, 60 mujeres que han enfrentado el cáncer de mama desfilaron en el Teatro del Bicentenario para demostrar que un diagnóstico no define a una persona ni le quita las ganas de seguir adelante.
La Pasarela de Vida 2026 convirtió el escenario en un espacio de esperanza y solidaridad, donde cada paso representó una historia de lucha, resiliencia y amor por la vida, en el marco de las actividades de concientización sobre el cáncer de mama.
Las participantes, de distintas edades, llegaron al recinto para vivir una experiencia especial: recibir apoyo de maquillistas, lucir diseños del reconocido diseñador Paco Grandos y compartir con el público un momento que puso en el centro no a la enfermedad, sino a las mujeres que la enfrentan.
La jornada comenzó a las 10 de la mañana con la presentación de la cantante Patty Ibarra, quien interpretó algunos de sus temas, entre ellos “Sábanas Vacías”, para crear un ambiente de alegría y emoción entre las asistentes.
Cada mujer, una historia de fortaleza
Más allá de los reflectores y los diseños de moda, el propósito de la pasarela fue recordar que detrás de cada diagnóstico hay una mujer con sueños, emociones y proyectos que merecen ser acompañados.
Durante el evento, la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, destacó el significado de esta actividad con un mensaje que resumió el espíritu de la jornada.
“Hoy esta pasarela no es un desfile de moda, es un desfile de valentía, de esperanza y de amor por la vida”, expresó.
Por su parte, el secretario de Salud estatal, Gabriel Cortés Alcalá, señaló que la atención del cáncer de mama debe ir más allá de los tratamientos médicos, pues también requiere acompañamiento cercano, sensibilidad y atención a las necesidades emocionales de cada paciente.
En tanto, Grisell Quiroz Romero, presidenta del Comité Estatal de Patronatos y Voluntariados, explicó que la iniciativa surgió para reconocer a las mujeres más allá de su diagnóstico, fortalecer su confianza y recordarles que no están solas durante su proceso.
Bety, un ejemplo de esperanza
Entre las participantes estuvo Beatriz Eugenia Anaya Negrete, conocida cariñosamente como Bety, de 53 años, quien ha encontrado en su lucha contra el cáncer de mama una oportunidad para demostrar que la fortaleza y las ganas de vivir pueden iluminar incluso los momentos más difíciles.
Como ella, las otras 59 mujeres que participaron en la pasarela compartieron, desde su propia historia, un mensaje de esperanza para quienes atraviesan esta enfermedad y para sus familias.
Los aplausos que acompañaron cada recorrido reflejaron el reconocimiento a mujeres que han enfrentado cambios físicos y emocionales, y que encontraron en esta actividad un espacio para celebrar su identidad, compartir experiencias y sentirse acompañadas.


