Miles de personas marcharon este domingo para exigir agua limpia en sus hogares. La protesta llegó a Casa Jalisco, donde se registró un enfrentamiento entre un grupo de manifestantes y policías.
Los participantes partieron de la glorieta de La Minerva y avanzaron hacia la residencia oficial del gobernador. La exigencia central fue atender la calidad del agua que reciben en Guadalajara y su zona metropolitana.
Al llegar, algunas personas intentaron derribar las vallas metálicas. De acuerdo con Quadratín Jalisco, hubo llamados a evitar la violencia, pero comenzaron los enfrentamientos con los elementos antimotines.
El mismo medio reportó que algunos asistentes arrojaron agua sucia, bolsas con excremento y cubetas contra los policías, quienes respondieron con chorros de agua y gas pimienta.
La marcha ocurre tras denuncias de vecinos por agua turbia y maloliente. El gobernador Pablo Lemus reconoció la crisis y planteó suspender el uso de la presa Las Pintas y del sistema antiguo de Chapala, una medida que reduciría temporalmente el suministro.


