- Lo que alguna vez fueron juguetes relacionados con armas y violencia terminó convertido en una obra de arte que ahora busca hablar de convivencia y paz con niñas y niños.
En lugar de quedarse guardados en una caja o terminar en la basura, 400 juguetes bélicos tuvieron una segunda vida: fueron transformados en una obra de arte que ahora puede observarse en el Parque La Alameda de Dolores Hidalgo.
Se trata de “El Árbol de la Paz”, una pieza realizada por el artista plástico Erasmo Ortíz Palacios, quien tomó los juguetes recolectados voluntariamente en plazas y escuelas para convertirlos en un símbolo relacionado con la vida, la creatividad y la convivencia pacífica.
La obra fue presentada este lunes, en el marco del Día Internacional de la Paz, como parte del proyecto “De las armas al arte”, que busca cambiar el significado de estos objetos mediante procesos de desactivación, modificación y reutilización artística.
Del juguete bélico a un mensaje de vida
El artista explicó que la obra representa un proceso de transformación. El tronco y las ramas tienen tonalidades oscuras, mientras que de ellas surgen colores que representan el florecimiento.
Durante la presentación, Ortíz Palacios también invitó a reflexionar sobre el significado de los juguetes que representan armas y planteó una idea sencilla para cambiar la perspectiva: quitar la letra “r” de la palabra “arma” para convertirla en “ama”.
La intención, explicó, es que niñas y niños puedan encontrar otras formas de jugar y divertirse, alejadas de objetos que representan confrontación.
La apuesta: no solo decir “no” a la violencia
Para Elia Bárbara Lugo Delgado, subsecretaria de Prevención, retirar o rechazar los juguetes bélicos no es suficiente si no existen alternativas para las infancias.
“La violencia no debe normalizarse, pero tampoco basta con rechazarla; tenemos que ofrecer alternativas”, señaló.
Estas alternativas, agregó, deben permitir que niñas y niños aprendan a convivir, expresarse, resolver conflictos y participar en su comunidad mediante herramientas como el respeto, la empatía, la cooperación y la creatividad.
Durante la actividad participaron estudiantes de la primaria Miguel Hidalgo y Costilla “Centenario” e integrantes de la Patrulla Infantil, quienes entregaron sus juguetes bélicos en costales.
A cambio, recibieron balones de fútbol o basquetbol, con la intención de promover actividades recreativas y deportivas como otra opción de juego.
Así, los 400 juguetes dejaron de representar armas de juguete para convertirse en parte de una obra que permanecerá en un espacio público y que busca mantener abierta una conversación sobre cómo construir ambientes de paz desde la infancia.
El proyecto fue acompañado por autoridades educativas, de seguridad y del plantel escolar, quienes participaron en la presentación de la obra en el Parque La Alameda.


