- El aumento de estudiantes de bachillerato representa un nuevo reto para el estado: conseguir que más jóvenes puedan continuar sus estudios y no se queden sin oportunidad de ingresar a una carrera profesional.
Cada vez más jóvenes en Guanajuato están llegando a la preparatoria, pero después de graduarse podrían encontrarse con otro obstáculo: conseguir un lugar en la universidad.
Actualmente, 268 mil 588 estudiantes cursan el bachillerato en el estado, una cifra que refleja el crecimiento de la cobertura educativa y que también anticipa que, en los próximos años, habrá más jóvenes buscando ingresar a una carrera profesional.
El problema es que no todos los egresados de preparatoria consiguen continuar sus estudios.
De acuerdo con cifras presentadas por la Secretaría de Educación de Guanajuato, la absorción en educación superior es de 61.4 por ciento. Es decir, de cada 100 jóvenes que terminan el bachillerato, alrededor de 61 ingresan a una institución de educación superior.
Por ello, el siguiente desafío para Guanajuato será ampliar los espacios disponibles en universidades y otras instituciones, para que más estudiantes tengan la oportunidad de prepararse profesionalmente.
Durante una sesión de la Comisión Estatal para la Planeación de la Educación Superior (COEPES), el secretario de Educación, Luis Ignacio Sánchez Gómez, destacó que el crecimiento de la matrícula de preparatoria tendrá como consecuencia una mayor demanda de espacios universitarios.
Entre los avances educativos del estado mencionó que Guanajuato pasó del lugar 24 al 12 a nivel nacional en cobertura de educación media superior.
También aumentó la cobertura de preparatoria de 74.9 a 78.6 por ciento y disminuyó el abandono escolar de 13.3 a 9.4 por ciento.
Ahora, el reto será que estos avances se traduzcan en más oportunidades para los jóvenes que quieren estudiar una licenciatura.
Para conseguirlo, se plantea ampliar la oferta académica, impulsar nuevas modalidades de estudio y fortalecer la relación entre universidades y empresas.
El objetivo es que terminar la preparatoria no signifique quedarse sin opciones, sino tener la posibilidad de continuar estudiando y construir un mejor futuro.


