- Entre música, pasos de baile y nuevos amigos, personas en situación de vulnerabilidad encuentran en el danzón una forma de mejorar su bienestar emocional y mantenerse activas.
Para Susy, bailar danzón es mucho más que aprender pasos y seguir el ritmo de la música. Desde hace años, esta actividad se convirtió en un espacio para despejar la mente y sentirse libre, especialmente ahora que enfrenta una recaída de cáncer de ovario.
Susy comenzó hace aproximadamente 20 años con clases de baile de salón en el Centro de Seguridad Social (CSS) del IMSS en León. Hace nueve años se integró al grupo de danzón que dirige Ana Patricia Serrano Gaytán, donde encontró no solo una actividad que disfruta, sino también una comunidad que la acompaña.
“Cuando vengo aquí a bailar la verdad me siento muy libre, todo lo que estoy viviendo afuera se me olvida”, compartió Susy al explicar lo que representa para ella formar parte del grupo.
La enfermedad volvió a presentarse hace aproximadamente un año, pero Susy decidió continuar con el baile. Explicó que permanecer en casa sin realizar actividades puede hacer que la mente se concentre en pensamientos que no ayudan a sobrellevar el proceso.
Por ello, acudir a sus clases se convirtió en una manera de distraerse, convivir y disfrutar, aun en medio de una etapa complicada de su vida.
🕺 Una actividad que también ayuda a otras personas
De acuerdo con el IMSS Guanajuato, los cursos y talleres que se ofrecen en el CSS buscan ayudar a las personas a conservar o recuperar habilidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales, además de promover estilos de vida activos y saludables.
Ana Patricia Serrano Gaytán, quien tiene 30 años impartiendo clases de danzón, considera que esta actividad puede funcionar como una terapia ocupacional para quienes atraviesan diferentes situaciones.
Explicó que al grupo han llegado personas con padecimientos como diabetes mellitus y otras condiciones de salud, algunas canalizadas por personal médico, y que ha observado cambios positivos en su convivencia y estado emocional.
Para Susy, además, el grupo se ha convertido en una especie de familia. Durante estos años ha conocido a personas que comparten su pasión por el baile y ha participado en diferentes concursos y encuentros.
Incluso, hace aproximadamente una década ganó un concurso en León y posteriormente obtuvo el segundo lugar en Michoacán, representando al IMSS.
“Conoces amigos y es como otra pequeña familia”, relató.
📍 ¿Quién puede tomar las clases?
El taller de danzón se realiza martes y jueves, de 4:00 a 6:00 de la tarde, en el Centro de Seguridad Social del IMSS en León.
Una de las ventajas es que no tiene costo y está abierto tanto para derechohabientes como para público en general.
El CSS se encuentra sobre bulevar Adolfo López Mateos, esquina con Paseo de los Insurgentes, junto a la T-1.
Para solicitar información sobre este y otros cursos se puede llamar al 477 717 40 00, extensiones 11150, 11181 y 11121.
Para Susy, regresar a la pista significa regalarse unas horas para dejar atrás las preocupaciones y simplemente disfrutar de la música. Porque, en su caso, cada paso de danzón también representa una manera de seguir adelante.


