- Cerca de 200 personas disfrutaron al aire libre de “Miedo Come Todo, Sueños al Vuelo”, una puesta en escena que llevó teatro, imaginación y convivencia familiar al Parque Metropolitano.
¿Quién dijo que para disfrutar del teatro hay que estar dentro de una sala? En León, los árboles, el pasto y el aire libre se convirtieron en parte del escenario para que niñas, niños y familias vivieran una tarde diferente.
Cerca de 200 personas se reunieron en la zona de Bosque Sur del Parque Ecológico Metropolitano de León “Eliseo Martínez Pérez” para disfrutar de la obra “Miedo Come Todo, Sueños al Vuelo”, como parte de la programación del Festival Internacional de Arte Contemporáneo (FIAC).
La propuesta acercó el teatro al público infantil mediante una historia que invitó a reflexionar sobre los miedos, los sueños y la importancia de atreverse a imaginar nuevas posibilidades.
Para las familias asistentes, la experiencia fue distinta a una función tradicional: pudieron disfrutar de una actividad cultural en contacto con la naturaleza, en un ambiente que favoreció la convivencia y la participación de los más pequeños.
🌳 El parque también se vive a través del arte
La presentación forma parte de las actividades que buscan aprovechar el Parque Metropolitano no solamente como un lugar para hacer ejercicio o pasar el día, sino también como un espacio para la cultura, el aprendizaje y la convivencia familiar
La combinación entre naturaleza y expresiones artísticas permitió que el público tuviera una experiencia diferente y que el teatro llegara a personas que quizá no suelen acudir a una sala convencional.
Con actividades como esta, el Parque Metropolitano amplía su oferta para quienes buscan alternativas de entretenimiento familiar y demuestra que los espacios públicos también pueden convertirse en escenarios para despertar la imaginación y acercar la cultura a la ciudadanía.
Así, entre árboles, familias y personajes, una tarde en el parque se transformó en una oportunidad para recordar que los miedos pueden enfrentarse y que los sueños también pueden echarse a volar.


