Para las familias de San Juan de Abajo, contar con agua potable, calles en mejores condiciones y certeza sobre sus terrenos ha sido una espera de años. Ahora, poco a poco, esas demandas comienzan a convertirse en obras y trámites que avanzan.
Durante un recorrido por la zona, la presidenta municipal, Alejandra Gutiérrez, supervisó los trabajos que realizan SAPAL, Obra Pública e IMUVI y aseguró que la atención continuará de manera permanente.
“Vamos poco a poco avanzando”, afirmó la alcaldesa, al señalar que la intención es que los habitantes puedan ver directamente los resultados de las acciones que se están realizando.
El agua ya está en camino
Uno de los avances más importantes está en las calles San Andrés y Santa Eva, donde SAPAL construye mil 103 metros de red de agua potable, con un recurso superior a 1.8 millones de pesos.
La obra beneficiará directamente a 265 habitantes y permitirá comenzar a llevar el servicio a las familias de esta zona.
Además, se construye una línea principal que conectará el suministro desde el bulevar Timoteo Lozano hasta San Juan de Abajo, infraestructura considerada clave para llevar agua a más habitantes.
Una vez terminados los trabajos, se realizarán las conexiones necesarias para individualizar los servicios y avanzar también en la incorporación de drenaje.
Más calles serán pavimentadas
El cambio también llegará a las vialidades.
Obra Pública informó que durante este año se contempla intervenir calles como San Isidro, San Antonio, San Andrés, Santa Teresa, San Patricio, Juan Pablo II y San Serafín, entre otras, con prioridad para las zonas por donde circula el transporte público.
En años recientes ya se realizaron trabajos en la calle Principal, así como en San David, San Eleuterio y San Luis.
A esto se suma la instalación de más de 457 luminarias, una acción que busca mejorar la seguridad y las condiciones de movilidad para quienes caminan o transitan por la zona, especialmente niñas, niños y adolescentes.
La otra espera: tener escrituras
Pero para muchas familias, la obra más importante no solo está debajo de las calles, sino en los trámites que podrían permitirles finalmente tener certeza legal sobre sus terrenos.
El IMUVI continúa con los procesos jurídicos necesarios para avanzar en la regularización de las parcelas. Se trata de un procedimiento que debe cumplir distintas etapas antes de llegar a la escrituración.
El director del instituto, Luis Miguel Aguirre Aranda, reconoció que el problema tiene raíces de varios años, pero aseguró que existe el compromiso de continuar trabajando para destrabar los procesos y dar certeza patrimonial a las familias.
Las autoridades pidieron a los habitantes mantenerse atentos a la información oficial y acercarse a las dependencias correspondientes para conocer el avance de cada caso.
Agua, calles pavimentadas, alumbrado y escrituras son parte de una transformación que los habitantes de San Juan de Abajo han esperado durante años. Ahora, las autoridades aseguran que el objetivo es que los avances sigan llegando, paso a paso, hasta convertir las promesas en servicios y certeza para las familias.


