Si en los últimos días dejaste de comprar lechuga por las noticias sobre un supuesto brote de contaminación, las autoridades sanitarias tienen un mensaje: hasta el momento no existe evidencia de que la lechuga producida en Guanajuato represente un riesgo para los consumidores.
La preocupación surgió luego de que en Estados Unidos se investigara un brote de ciclosporiasis y se señalara a una empresa con operaciones en Guanajuato. Sin embargo, tras inspecciones realizadas por Cofepris, Senasica y la Secretaría de Salud, las muestras de lechuga y del agua utilizada en la planta resultaron negativas a la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis, además de cumplir con los estándares sanitarios.
Incluso, la propia FDA de Estados Unidos informó que el resultado positivo inicial correspondió a un falso positivo, aunque la investigación sobre el brote continúa.
Respecto a la planta de Taylor Farms, la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo informó que la empresa decidió realizar un cierre temporal y voluntario de aproximadamente dos semanas para facilitar las revisiones sanitarias de las autoridades federales.
La mandataria señaló que los primeros resultados técnicos indican que no existen indicios de que esa planta sea el origen del brote registrado en Estados Unidos, lo que brinda tranquilidad tanto a los consumidores como al sector agroalimentario.
Las autoridades también recordaron que, como con cualquier verdura fresca, siempre es recomendable lavar y desinfectar correctamente frutas y hortalizas antes de consumirlas, una medida básica que ayuda a prevenir diversas enfermedades.
Por ahora, no existe una recomendación oficial para dejar de consumir lechuga mexicana. Al contrario, las investigaciones realizadas en México no han encontrado evidencia que vincule a la producción nacional con el brote detectado en Estados Unidos.

