Lo que para muchas parejas es un día inolvidable, para Andrés Alquinga y Diana Tupiza se convirtió además en una historia que ha dado la vuelta al mundo. La protagonista inesperada fue Luna, una perrita de raza pequinés que participó como testigo simbólico durante su ceremonia de matrimonio civil en Quito, Ecuador.
La pareja decidió que su mascota, considerada un miembro más de la familia, formara parte del momento más importante de sus vidas. Vestida con un traje de tul rosa, Luna estampó la huella de su pata en un acta simbólica de matrimonio, un gesto que emocionó a familiares y asistentes.
La ceremonia se realizó el pasado 7 de julio de 2026 como parte del programa de matrimonios “pet friendly” impulsado por el Registro Civil de Ecuador, una iniciativa que permite que perros y gatos acompañen a las parejas durante su enlace civil.
De acuerdo con el director del Registro Civil de Ecuador, Ottón Rivadeneira, esta propuesta busca reconocer las nuevas formas en que se conforman las familias y fortalecer el vínculo entre las personas y sus animales de compañía. No obstante, la institución aclara que la huella de la mascota no sustituye la firma de los testigos legales, sino que únicamente aparece en un acta con valor simbólico y sentimental.
Tras la ceremonia, Diana Tupiza expresó que tener a Luna presente fue “realmente espectacular”, mientras que Andrés Alquinga señaló que, aunque las mascotas no hablan, brindan un amor incondicional que también merece un espacio en los momentos más importantes de la vida.
Según información del Registro Civil difundida por medios oficiales, desde que comenzó esta modalidad en mayo de 2026, alrededor de 50 parejas han optado por incluir a sus perros o gatos como testigos simbólicos de su matrimonio, siempre cumpliendo requisitos como llevar a las mascotas bajo control, portar un kit de limpieza y garantizar que sean animales sociables

