El gobernador de Nuevo León, Samuel García, enfrenta un nuevo episodio de la confrontación política que desde hace años mantiene con el Congreso local. Este jueves, la Comisión Anticorrupción del Poder Legislativo aprobó iniciar un proceso de juicio político en su contra por presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos.
La decisión fue respaldada por legisladores del PAN, PRI y Morena, quienes consideraron que existen elementos suficientes para dar trámite a la denuncia presentada contra el mandatario estatal. El único voto en contra provino de Movimiento Ciudadano, partido al que pertenece García.
De acuerdo con la acusación, se investiga una presunta triangulación de recursos públicos hacia despachos relacionados con familiares del gobernador, situación que podría derivar en responsabilidades administrativas o políticas si las autoridades legislativas encuentran elementos que sustenten los señalamientos.
Tras la aprobación en comisión, Samuel García deberá ser notificado formalmente para que ejerza su derecho de defensa. Según el procedimiento legislativo, tendrá la oportunidad de comparecer personalmente, enviar un escrito o designar representantes legales para responder a las acusaciones.
El proceso ocurre en un momento especialmente relevante para Nuevo León, ya que Monterrey se encuentra bajo los reflectores internacionales por ser una de las sedes del Mundial de Futbol 2026. Incluso, medios nacionales señalan que la comparecencia del gobernador está programada para el próximo 23 de junio, cuando la atención mundial sigue puesta sobre la entidad.
Aunque el inicio del juicio político representa un golpe político para el mandatario, esto no significa una destitución automática ni una sanción inmediata. El procedimiento apenas comienza y deberá pasar por varias etapas antes de que exista una resolución definitiva.


