Ir al psicólogo, recibir atención psiquiátrica o encontrar ayuda para superar una adicción podría ser más accesible para millones de personas si avanza una nueva propuesta presentada en la Cámara de Diputados.
La diputada federal del PAN, Cristina Márquez Alcalá, presentó una iniciativa para crear la Ley General de Salud Mental, con la que busca fortalecer la atención emocional y psicológica en México, así como prevenir suicidios y mejorar el tratamiento de las adicciones.

La legisladora destacó que los problemas de salud mental afectan cada vez a más familias mexicanas, por lo que considera urgente contar con una legislación que garantice atención digna, oportuna y accesible para quienes la necesiten.
“La salud mental no puede seguir siendo un privilegio; debe ser un derecho garantizado para todas y todos los mexicanos”, afirmó.
La propuesta contempla la creación de un Sistema Nacional de Salud Mental, que permitiría coordinar esfuerzos entre los gobiernos federal, estatal y municipal para ampliar los servicios psicológicos y psiquiátricos en todo el país.
Además, busca reforzar la prevención, atención y rehabilitación de personas que enfrentan problemas de adicción, mediante tratamientos respaldados por evidencia científica y con respeto a los derechos humanos.
Uno de los puntos de la iniciativa es que propone una vigilancia más estricta a los centros de rehabilitación, con el objetivo de garantizar que operen de manera segura, con personal capacitado y sin prácticas que vulneren a quienes buscan ayuda.
La ley también incluye estrategias para prevenir el suicidio, brindar atención en momentos de crisis, promover el bienestar emocional y combatir la discriminación que todavía enfrentan muchas personas por padecimientos relacionados con la salud mental.
Cristina Márquez señaló que el objetivo es construir un sistema más humano y preventivo, donde pedir ayuda psicológica no sea un lujo ni motivo de estigmas, sino una posibilidad real para cualquier persona que lo necesite.
De ser aprobada, esta nueva legislación podría representar un paso importante para que la salud mental y la atención de las adicciones sean reconocidas como temas prioritarios en México.


